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Paraguay.
El informe destaca el grado de inversión otorgado por Moody's y S&P, las reservas internacionales cercanas a 20% del PIB y continuidad de reformas
Paraguay tiene condiciones para convertir su estabilidad macroeconómica en una nueva etapa de expansión industrial y de inversiones, pero el resultado dependerá de su capacidad para ejecutar obras, asegurar el suministro eléctrico y desarrollar capacidades productivas. Esa es la principal conclusión de un informe de J.P. Morgan sobre el Foro de Inversión realizado en Nueva York, que identifica oportunidades en logística, actividad forestal, energía y servicios digitales, y mantiene una valoración favorable del país.
El informe destaca el grado de inversión otorgado por Moody's y S&P, las reservas internacionales cercanas a 20% del PIB y la continuidad de las reformas.
El documento, elaborado por Lucila Barbeito y Santiago J. Olalquiaga Calcano, recoge las exposiciones del presidente Santiago Peña, autoridades económicas, empresarios e inversionistas. El encuentro reunió a más de 20 expositores y alrededor de 200 participantes. La lectura del banco combina su evaluación de las perspectivas paraguayas con las metas y proyectos presentados durante el foro.
J.P. Morgan considera que Paraguay busca ampliar su perfil económico más allá de la soja y la carne, apoyándose en una combinación de previsibilidad, costos competitivos y cercanía a los grandes mercados del Mercosur. La estrategia consiste en atraer empresas que puedan producir desde el país e integrarse a las cadenas de valor de Brasil y Argentina.
El informe destaca el grado de inversión otorgado por Moody’s y S&P, las reservas internacionales cercanas a 20% del PIB y la continuidad de las reformas. En la comparación de crecimiento promedio para 2023–2026 incluida en el documento, Paraguay registra 5,2%, frente a 2,3% de América Latina. Se trata de un promedio del período utilizado por el banco, que incorpora 2026, y no de una tasa correspondiente exclusivamente al año en curso.
La competitividad presentada en Nueva York combina tasas de 10% para el impuesto a la renta empresarial y el IVA, regímenes específicos para la industria y generación eléctrica de origen renovable. Según el reporte, las autoridades también transmitieron que no tienen intención de abrir una discusión sobre aumentos de impuestos.
Uno de los espacios de expansión identificados es el comercio de manufacturas con el Mercosur. El documento cita exportaciones paraguayas de esos bienes por US$ 1.410 millones e importaciones por US$ 4.220 millones en 2025, una brecha que redondea en US$ 2.800 millones.
La diferencia fue presentada como una oportunidad para incrementar la participación del país en la producción regional. El informe recoge, además, exportaciones de maquila por US$ 1.240 millones, equivalentes a 7,7 veces el nivel de 2013, como señal de una base industrial que ya está ganando escala.
Para profundizar ese proceso, la conectividad ocupa un lugar central. El Corredor Bioceánico, cuya inauguración se espera para 2027 según el reporte, comprende 3.400 kilómetros entre el Atlántico y el Pacífico, de los cuales 617 atraviesan Paraguay. La expectativa expuesta en el foro es que permita acortar en alrededor de doce días la conexión con los mercados asiáticos. A ello se suman la hidrovía Paraguay–Paraná y los proyectos ferroviarios.
La aspiración «Paraguay 2X», presentada durante el encuentro, plantea duplicar el tamaño de la economía en una década, con un crecimiento anual aproximado de 7%. El informe describe esta meta como un esfuerzo ambicioso que exige elevar de manera sostenida la inversión.
Según las estimaciones recogidas por J.P. Morgan, cerrar la brecha de infraestructura respecto de Chile y Estados Unidos requeriría invertir alrededor de 4,5% del PIB durante dos décadas. El documento sitúa ese esfuerzo en unos US$ 1.900 millones anuales al inicio y cerca de US$4.000 millones hacia 2035, con una cartera acumulada de US$ 70.000 millones a US$ 80.000 millones.
Son necesidades de inversión de largo plazo, cuya ejecución dependería en gran medida de iniciativas privadas. Entre los proyectos mencionados figuran la ampliación de la ruta PY01, el ferrocarril de cargas Angostura–Naranjal, por US$ 565 millones, y nuevas instalaciones de generación térmica, con una inversión prevista de US$ 800 millones. Las iniciativas se encuentran en distintas etapas de desarrollo y financiamiento.
El informe identifica una presión creciente sobre una de las principales ventajas competitivas del país. De acuerdo con la trayectoria presentada y basada en el Plan Maestro de Generación de la Ande, alrededor de 2030 la demanda podría superar la capacidad instalada existente en la actualidad.
La demanda máxima pasaría de 5,4 GW en 2024 a 15 GW en 2043. Ese escenario implica construir aproximadamente 7 GW de capacidad adicional, junto con ampliar las redes y la transmisión. Para sostener la expansión productiva, Paraguay deberá acompañar su disponibilidad de energía con inversiones que aseguren el suministro futuro.
La infraestructura digital aparece como una oportunidad vinculada a esa tarea. Yguazú Digital, desarrollado con Taiwán, contempla avanzar desde un piloto de 10 MW hacia una plataforma de cómputo para inteligencia artificial de 1 GW, con un requerimiento eléctrico citado de alrededor de 1,5 GW. El proyecto se encuentra en una etapa temprana de desarrollo, según el apéndice del informe.
La actividad forestal es otro eje de la diversificación. El banco recoge una ventaja de costos estimada en 30% frente a Brasil y destaca a Paracel, cuyo proyecto total se sitúa en US$5.000 millones, como una posible plataforma industrial con oportunidades de venta de energía excedente y desarrollo de un parque industrial.
La cartera del apéndice también incluye iniciativas inmobiliarias, logísticas, agropecuarias y tecnológicas. Sus montos corresponden a conceptos distintos —costos totales, capital buscado, líneas de financiamiento o recursos captados—, por lo que no representan desembolsos equivalentes ni inversiones ya concretadas en su totalidad.
En el mercado de capitales, los participantes señalaron que las fusiones y adquisiciones pasaron de unas pocas operaciones hace quince años a siete u ocho por año. El tamaño promedio habría aumentado de US$ 10 millones a US$50 millones, con algunas transacciones de hasta US$200 millones.
J.P. Morgan mantiene exposición al bono global paraguayo en guaraníes identificado como PARGUY 8.5 03/04/2035, sin cobertura cambiaria. Su evaluación destaca los fundamentos macroeconómicos, la diversificación de la inversión extranjera y la menor sensibilidad de los activos paraguayos a los movimientos de los mercados centrales.
En materia fiscal, el reporte señala que los mercados se apoyan en el compromiso declarado de las autoridades de retornar a un déficit de 1,5% del PIB en 2028. Esa referencia describe la expectativa recogida por el banco sobre la trayectoria anunciada por el Gobierno.
La conclusión del documento sitúa el desafío en la ejecución: entregar infraestructura, asegurar confiabilidad eléctrica, formar capacidades y consolidar una demanda que respalde los proyectos. De esos avances dependerá que el atractivo presentado a los inversionistas se traduzca en un ciclo sostenido de inversión y crecimiento.
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