Los inversores europeos regresan al mercado después de un parón de tres días, y lo hacen con un resurgir de las presiones bajistas

Expansión - Madrid

Los mercados financieros inician la semana con un resurgir de las caídas. Estados Unidos eleva el tono de las acusaciones contra China por el origen del coronavirus y los inversores, en previsión de posibles represalias comerciales, aceleran las ventas. Las Bolsas europeas pierden más de un 3% y esta oleada bajista devuelve al Ibex a los 6.700 puntos. IAG y Repsol destacan en las caídas, mientras Telefónica sobresale por sus subidas.

Los inversores europeos regresan al mercado después de un parón de tres días, y lo hacen con un resurgir de las presiones bajistas. Wall Street cerró el pasado viernes con pérdidas superiores al 2,5% y hoy las caídas tienen continuidad en la Bolsa de Nueva York, con los inversores susceptibles ante las consecuencias que podría tener la creciente hostilidad entre EEUU y China.

Lejos de suavizarse la tensión, el fin de semana ha agravado el tono de las acusaciones desde Washington. Donald Trump ha señalado que el coronavirus podría causar hasta 100.000 muertes en EE.UU., y desde la Casa Blanca consideran que existen evidencias "significativas" de que el origen de covid-19 está en el laboratorio de Wuhan. En un año electoral en EE.UU., y dado el tono de las últimas acusaciones, los inversores temen un resurgir de la ofensiva comercial de EE.UU. contra China, con el consiguiente impacto en el comercio mundial y en las expectativas de recuperación de la economía. Por si había dudas, en medio de este clima de mayor tensión el propio Donald Trump ha afirmado que romperá el acuerdo comercial con Pekín si China no gasta lo pactado en productos de EE.UU..

Las ventas cobran fuerza en Europa, tras evitar las caídas del viernes por el festivo. Los descensos del Ibex rondan el 2,5%, borran las ganancias de abril, y devuelven al Ibex al nivel de los 6.700 puntos.

Los valores más ligados al ciclo económico sufren la presión derivada de la amenaza de un resurgir de las disputas comerciales entre EE.UU. y China. Empresas vincualdas a las materias primas como ArcelorMittal (-5,2%) y Repsol (-6,5%), o a valores especialmente sensibles a las disputas comerciales, como Cie Automotive (-4,6%) destacan en los recortes.

IAG, el valor más castigado en el año, se hunde otro 8,6%. El conjunto del sector acusa las referencias procedentes de EE.UU., y más concretamente las millonarias desinversiones en aerolíneas realizadas por Warren Buffett. El mayor valor del Ibex por capitalización, Inditex, cae un 6% y llega a perder los 22 euros por acción.

El giro bajista se repite en bancos, después de la reciente oleada de resultados del sector, e inmobiliarias. Bbva se deja 4,7% y Sabadell, 4,3%. En cuanto a las inmobiliarias, Merlin se deprecia, 8% y Colonial, 5,5%.

Un valor con un perfil más defensivo como Telefónica sobresale hoy como el más alcista de todo el Ibex, al sumar 4% tras la confirmación de negociaciones con Liberty para fusionar sus negocios en Reino Unido. Si las conversaciones culminan con éxito, el proceso daría lugar a la integración de la filial móvil británica de Telefónica, O2, con Virgin, el grupo de cable de Liberty.

El resto de Bolsas europeas sufre otro severo revés, con pérdidas que superan el 3%, salvo en el Ftse británico, que cotiza con suaves avances porque a diferencia de los índices de la eurozona sí abrió el viernes, y finalizó ya la anterior jornada con caídas de 2,3%. Unas eventuales represalias comerciales de EEUU a China supondrían nuevos obstáculos a la esperada reactivación de la economía mundial. Esta amenaza contrarresta el optimismo que había imperado la semana pasada al calor de los distintos planes de reapertura de la economía tanto en Europa como en EE.UU.. JPMorgan ha rebajado hoy su recomendación sobre las Bolsas de la eurozona desde 'sobreponderar' hasta 'neutral', al vaticinar una fase de "consolidación/debilidad", y en el apartado macro, el PMI manufacturero de la eurozona se ha hundido hasta los 33,4 puntos, por debajo aún de lo previsto por los analistas, y sus niveles más bajos de toda la serie histórica.

La jornada se presentaba crucial para la aerolínea más castigada durante la crisis del coronavirus, Norwegian Air Shuttle. Sus accionistas decidían hoy si apoyan la conversión de deuda en acciones propuesta para acceder a la línea de rescate ofrecida por el Gobierno noruego. Los accionistas, después de perder la mayoría de su inversión, han aprobado finalmente la propuesta, que permite la viabilidad del grupo.Las acciones de Norwegian reaccionaron inicialmente con subidas de hasta el 50%, para moderarse finalmente al 3,6%. Las dificultades financieras persistirán en ThyssenKrupp debido a la crisis del coronavirus, y a pesar de la venta del negocio de ascensores, según ha comunicado la dirección del grupo industrial alemán a la plantilla. Las acciones de ThyssenKrupp se hunden hoy 12,2%. Dentro del sector farmacéutico, Roche cotiza con alzas de 1,6% el visto bueno de EE.UU. a su test de anticuerpos del coronavirus, una luz verde que disparará su producción de este tipo de test.

El perfil defensivo que adoptan los inversores se refleja en un nuevo repunte del dólar. La búsqueda de refugio aumenta las posiciones en la divisa estadounidense, de forma que el euro se aleja del nivel de los 1,10 dólares. La libra cede terreno igualmente, y se repliega hasta los 1,24 dólares.

El precio del petróleo, disparado cerca de 20% la semana pasada, se toma un respiro. El barril de Brent cotiza a US$26, mientras que el barril tipo West Texas, de referencia en EE.UU., se ha acercado por momentos al 10% de desplome. Con el paso de la sesión frena sus caídas y se acerca a los 20 dólares. Un eventual resurgir de las disputas comerciales entre EE.UU. y China dañaría las expectativas de recuperación de la demanda de crudo. Goldman Sachs, en cambio, ha revisado al alza sus previsiones sobre el precio del petróleo para 2021.

El giro más defensivo que adoptan los inversores y el cambio de referencia elevan significativamente el interés exigido a la deuda española. La rentabilidad del nuevo bono de referencia a diez años, con vencimiento en octubre de 2030, se eleva de nuevo por encima del 0,80%, y la prima de riesgo roza los 140 puntos básicos.