Los gobiernos deberían buscar estrategias para que las ayudas lleguen a los más necesitados y deberían evitar la evasión fiscal

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

En medio de la cascada de alivios económicos que han anunciado los gobiernos alrededor del mundo se asoma el fantasma de la corrupción, el cual pone en riesgo la recuperación económica. Por ello, el Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió en la publicación titulada ‘Corrupción y covid-19’, que la pandemia ha aumentado el riesgo de la corrupción.

Con base en lo anterior, el FMI señaló que hay tres razones por las cuales los gobiernos deberían apostarle a una gobernanza más fuerte. La primera es que las medidas adoptadas para mitigar la crisis aumentan las oportunidades de corrupción, por lo que para lograr que los recursos lleguen a las personas que los necesitan, las autoridades requieren informes oportunos y transparentes, auditorías ex post, procedimientos de rendición de cuentas, y una estrecha cooperación con la sociedad civil y el sector privado.

Sobre este panorama a nivel local, Carlos Arias, analista político, explicó que “la afectación que ya está generando la corrupción o la burocracia en la entrega de ayudas a las personas que están sufriendo por el covid-19 está relacionada con la falta de transparencia en las cifras de la pandemia, los protocolos de entrega de las ayudas y por no tener una plataforma pública en la que se advierta, por ejemplo, cómo fueron invertidos los recursos recaudados a los funcionarios públicos a los que se les bajó su salario para ayudar en la crisis, en dónde están los recursos entregados por los empresarios a gobiernos locales y nacional y quién le hace veeduría a ese tipo de aportes”.

La segunda razón que rescató el FMI tiene que ver con que a medida que las finanzas públicas empeoran por las estrategias adoptadas por la crisis, los países deben evitar la evasión fiscal y el desperdicio y pérdida de fondos causados por la corrupción en el gasto público.

En línea con esta alerta, el FMI recordó que con base a datos contenidos en su Monitor fiscal, que analiza más de 180 países, se concluyó que los países más corruptos recaudan menos impuestos. Esto se debe a que las personas pagan sobornos para evitarlos. Además, cuando los contribuyentes creen que sus gobiernos son corruptos, es más probable que evadan los pagos (ver gráfico).

La última razón por la que los líderes de las naciones deberían apostarle a una gobernanza más fuerte es porque “las crisis ponen a prueba la confianza de las personas en el gobierno y las instituciones, y el comportamiento ético se vuelve más destacado cuando los servicios médicos tienen tanta demanda. La evidencia de corrupción podría socavar la capacidad de un país para responder eficazmente a la crisis, profundizar el impacto económico y amenazar con una pérdida de cohesión política y social”, reseñó el FMI.

Sobre el tema de la corrupción y su efecto en el segmento de la salud, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde) señaló en un informe que de acuerdo con el ‘Barómetro Global de la Corrupción’, 42% de los encuestados en 12 países de Latinoamérica y el Caribe consideraba que habían problemas de corrupción en el sector salud.

LOS CONTRASTES

  • Martin Mühleisen Dir. del departamento de Estrategia, Política y Revisión del FMI

    “Las crisis ponen a prueba la confianza de las personas en el gobierno y las instituciones, y el comportamiento ético es más destacado cuando la salud es el centro”.

  • Carlos AriasAnalista político

    “Hoy las entidades de control también tiene escándalos de mayores costos en las ayudas del covid y en ese escenario una plataforma gratuita puede permitir el control”.

Cifras como la anterior podrían generar malestar en la población, por lo que Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la Cepal, ha asegurado en reiteradas ocasiones que las diferencias que registra la región generaron un estallido del descontento social el año pasado, el cual quedó ‘congelado’ por la pandemia y se podría retomar con más fuerza, debido a las cicatrices que dejará está crisis y las desigualdades que han salido a flote. Es por esto que es importante, que los gobiernos y estados sean abiertos con el presupuesto del manejo de la pandemia, ya que después de esta crisis se va a mirar qué pasó con los recursos y eso puede generar conflictos mayores.

Para evitar escenarios como el anterior, Rhoda Weeks-Brown, directora del Departamento Jurídico del FMI; Martin Mühleisen, director del Departamento de Estrategia, Política y Revisión del FMI; y Vitor Gaspar, director del departamento de asuntos fiscales del FMI, detallaron que el organismo internacional “ha aumentado significativamente su enfoque en la gobernanza y la corrupción en los últimos años. Adoptamos en 2018 un marco mejorado diseñado para hacer que nuestro trabajo con países sea más sincero, imparcial y efectivo. Esto sentó las bases para nuestra política covid-19 y la respuesta crediticia, donde una gobernanza más sólida es importante”.

Con base en esta experiencia los expertos aseguraron que combatir la corrupción requiere de reformas, cooperación internacional, un esfuerzo conjunto con la sociedad civil y el sector privado y voluntad política para dar la lucha.

Países que han participado en la evaluación para evitar corrupción
Según el FMI, “hasta ahora, 10 economías avanzadas (Austria, Canadá, la República Checa, Francia, Alemania, Italia, Japón, Suiza, el Reino Unido y EE.UU.) han participado en la evaluación voluntaria de sus marcos nacionales para limitar las oportunidades de corrupción transnacional. El propósito de esto es ver el grado en que un país criminaliza y procesa el soborno de funcionarios públicos y evita que funcionarios extranjeros oculten ganancias corruptas en su propio negocio financiero o economía doméstica”.