domingo, 9 de diciembre de 2012
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El presidente venezolano, Hugo Chávez, regresará este domingo a Cuba para una nueva operación tras una recurrencia del cáncer que padece y que lo llevó a nombrar un sucesor, al reconocer por primera vez que la enfermedad podría ponerle fin a su Gobierno.

Desde tempranas horas del domingo, los seguidores del militar retirado se alistaban para marchar en su apoyo en las principales plazas de Venezuela, un país conmocionado por la reaparición del cáncer apenas dos meses después de que Chávez ganara las elecciones presidenciales y antes de asumir el nuevo mandato, con el que extendería su Gobierno a casi 20 años. En un mensaje en cadena nacional, Chávez -quien encabeza una revolución socialista apoyada en su enorme carisma y popularidad- instó el sábado a los venezolanos a elegir al vicepresidente Nicolás Maduro si él no pudiera seguir al mando y se convocaran nuevas elecciones, en la primera vez que admite que podría no continuar en el poder.“Es necesario someterme a una nueva intervención en los próximos días", agregó Chávez, quien solicitó permiso formal a la Asamblea Legislativa para ausentarse del país a partir del domingo. "Con el favor de Dios, como en las ocasiones anteriores, saldremos victoriosos, saldremos adelante, tengo plena fe en ello", agregó Chávez besando un crucifijo que carga como amuleto y que también besó luego de un breve golpe de Estado en su contra en abril del 2002.Sin embargo, el posible fin de Chávez abriría una transición que, en un país tan centralizado y dependiente de una sola persona como Venezuela, podría encender la chispa de la inestabilidad política.Los aliados de Chávez carecen de su carisma y fortaleza política, que lo ha hecho uno de los más reconocidos líderes mundiales y mayores críticos de las políticas de Estados Unidos.Entre ellos, Maduro, de 50 años, es visto con buenos ojos por los chavistas por su pasado humilde de chofer de autobús y sus formas afables de comunicar sus ideas. Y, con la venia de Chávez, el camino podría hacérsele menos complicado al también canciller. Maduro representa el sueño socialista de que un trabajador llegue al poder. Apenas con el título de bachillerato, comenzó a manejar los buses del sistema del metro de Caracas, luego fue sindicalista, militante y por último político de primera línea en la nación caribeña.Chávez se mantuvo fuera del ojo público por tres semanas hasta que el viernes aterrizó sorpresivamente en Caracas proveniente de Cuba. El sábado, el mandatario recordó que se le hicieron exámenes en la isla donde su equipo médico detectó la reaparición de la enfermedad de la que se había declarado curado antes de los comicios del 7 de octubre, cuando logró un nuevo mandato de seis años hasta el 2019.El eventual ocaso del líder también podría implicar el fin de una era latinoamericana de gobiernos izquierdistas que dependen de la enorme renta petrolera venezolana, como Cuba, Nicaragua, Bolivia y Ecuador.MÁS ESPECULACIÓNChávez reveló que desoyó la recomendación de su equipo médico para operarse el viernes "a más tardar" porque necesitaba decirle a sus compatriotas, desde Venezuela, sobre su situación. "Yo decidí venir, haciendo un esfuerzo adicional, en verdad, porque los dolores son de alguna importancia", confesó.El regreso del Presidente a Cuba iniciará otra ola de rumores sobre los cambios políticos en Venezuela y silencio por parte de los voceros oficialistas. Hasta el momento, no se ha revelado el tipo de cáncer que padece Chávez, sólo que se ubica en la zona pélvica. El líder socialista ha estado recibiendo tratamiento médico en La Habana donde se ve beneficiado por el hermetismo que le brindan sus aliados Raúl y Fidel Castro. Según la Constitución, Venezuela debería ir a una elección en 30 días si Chávez no lograra asumir su nuevo período, que inicia el 10 de enero del 2013, o si se viera obligado a dejar la presidencia en los primeros cuatro años de su nuevo mandato.En este nuevo escenario, sin el enorme carisma de Chávez para conquistar votos a pesar de los problemas que aquejan a los venezolanos, la oposición luce en mejor posición, apoyada en los 6,5 millones de sufragios obtenidos en las últimas elecciones por el actual gobernador del vital estado Miranda, Henrique Capriles.Las últimas encuestas disponibles muestran que Capriles es más popular que cualquier sucesor de Chávez y ganaría en unas eventuales presidenciales.Sin embargo, la unidad de la oposición, por momentos, parece construida únicamente en torno a Chávez y, sin el líder izquierdista, algunos políticos opositores podrían no ver la necesidad de mantenerse juntos y lanzar sus propias candidaturas.En el oficialismo, el panorama es igual de complejo. Durante las anteriores ausencias de Chávez en Cuba los rumores sobre fracturas al interior del chavismo no se hicieron esperar. Por lo que el sábado, el propio Chávez pidió "unidad, unidad, unidad".