Las bolsas de Londres, Fráncfort, París y Wall Street tuvieron descensos de 1% durante las primeras operaciones

Reuters

Las acciones operaban a la baja el jueves debido a las preocupaciones sobre el impacto a largo plazo del coronavirus SARS-CoV-2 y las tensiones entre Estados Unidos y China, aunque esas dudas no impedían un avance de los precios del barril hacia máximos de dos meses y medio.

Las bolsas de Londres, Fráncfort y París y los futuros de Wall Street tenían descensos de entre 0,7 y 1% en las primeras operaciones, mientras que el euro y la libra se debilitaban con la salida del dólar de una racha de pérdidas de cuatro días. También buen día para los datos y los banqueros centrales. Sondeos de índices de gerentes de compras (PMI) de Alemania y Francia ya habían confirmado que la actividad económica comenzó a regresar, aunque estaban lejos de ser estelares.

A pesar de cifras de la zona euro mejores de lo esperado, los números de Alemania marcan el tercer mes consecutivo en que el índice queda por debajo del umbral de 50 que separa el crecimiento de la contracción.

Los costos de endeudamiento del gobierno de Italia y España también subían levemente, ya que los inversores del sector esperaban ventas de bonos de ambos y más detalles sobre un fondo de recuperación de coronavirus de la UE propuesto de 500.000 millones de euros (550.000 millones de dólares).

En Asia, el índice bursátil Nikkei de Japón cayó un 0,2% tras datos que mostraran que las exportaciones del país colapsaron un 21,9% en abril. Las acciones en China perdieron un 0,2% después de más enfrentamientos con Washington sobre el coronavirus y por la situación en Hong Kong y Taiwán. El mercado está pendiente también de la reunión anual del Congreso Nacional del Pueblo del viernes que se retrasó dos meses y medio por la pandemia.

En los mercados del crudo, el WTI subía 76 centavos, o un 2,27%, a 34,24 dólares el barril, mientras que el Brent ganaba 74 centavos, o un 2,07%, a 36,49 dólares por barril. Ambos están ahora en su punto más alto desde principios de marzo con la esperanza de que la demanda por combustible experimente un repunte global robusto.