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FINANZAS PERSONALES Economía de la Condición Humana
martes, 6 de mayo de 2014
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Manuel Cabeza Lambán

Mientras veía una película de la serie de Harry Potter me llegó la noticia de la muerte de García Márquez. Recordé de inmediato a otra Potter, a Beatrice Potter Webb, uno de los faros humanos e intelectuales que, como García Márquez, han iluminado el siglo XX.

No coincidieron en el tiempo porque García Márquez, colombiano universal, había nacido en 1927 mientras que Beatrice, nacida en Gran Bretaña en 1858, murió en 1943. Pero a su modo y dentro de sus propias cualidades, ambos han ejercido una enorme influencia en nuestra cultura, en nuestra política y en nuestra forma de ver el mundo.

García Márquez, mediante el uso de ese elemento distintivo del hombre que es la palabra, el lenguaje, como medio no solo de entendimiento sino de comprensión del otro, de aceptación de los demás. Sus escritos descienden a la vida diaria, a la economía de la vida, a la preocupación por asegurarse el sustento, a las motivaciones de amores, cariños, odios, guerras, muertes, engaños, componendas, acuerdos, que nos guían. Describen los mil y un detalles de cada día, de los meses y los años, en esa serie indefinida de minutos y segundos que componen nuestra vida y que Milan Kundera relató en su obra “La insoportable levedad del ser”.

En los seres humanos se produce una comunión universal cuando participamos de las ideas expresadas por una única persona que las difunde a través de un libro. Ese es el gran misterio y la enorme grandeza del lenguaje, el hacernos vibrar al unísono a millones de personas mientras leemos las mismas páginas en cualquier parte del mundo y traducidas a cualquier idioma. García Márquez nos conecta a todos mientras imaginamos e individualizamos las descripciones de las ciudades, las avenidas, las casas, las comidas, los encuentros y desencuentros, los familiares, los personajes y todo lo que, desde su imaginación, desparrama en las nuestras.

Beatrice Potter, una mujer bella y distinguida, también se acercó todo lo que pudo a la condición humana. Era hija de un rico magnate inglés y pudo haber consumido su vida sin preocupaciones ni inquietudes de ningún tipo. Pero Inglaterra estaba devastada desde 1800 por un capitalismo salvaje que reducía a la casi esclavitud a los trabajadores de las minas, los astilleros, las fábricas, los talleres y los hogares, fueran hombres, mujeres o n iños. La reacción a estas barbaridades -basta repasar las descripciones en las actas de las comisiones del Parlamento Británico de esa época- fueron las obras de Marx y Engels que claramente pasaban al otro lado, en un afán de destrucción de todo lo establecido. Beatrice comprendió que debía existir un camino intermedio, un socialismo humano no marxista que claramente debía llevar a la sociedad por otra vía. Se disfrazó, padeció en su piel los rigores de los talleres clandestinos, viajó por Gran Bretaña y por todo el mundo, efectuó trabajos estadísticos que avalaran las obras que fue escribiendo tanto de modo individual como con su marido Sidney Webb.

Por su condición de aristócrata conoció a los políticos, científicos y escritores más importantes de su tiempo e influyó sobre ellos, pero su gran legado fue participar en las comisiones parlamentarias que elaboraron leyes de gran contenido social, como el salario mínimo nacional por ley y para todos los ciudadanos y otras que incluyeran aspectos como educación, sanidad, ocio e ingreso salarial. Fue la gran adelantada, la autora intelectual de lo que, a partir de 1945, se conocería como el Estado del Bienestar, ampliamente difundido en nuestros días en muchas naciones.

García Márquez y Beatrice Potter nos han dejado un legado imborrable: la economía de la condición humana, la exigencia de que solo acercándonos a la realidad humana cotidiana -ya sea con la palabra, ya sea con estudios y leyes- podemos ir cambiando y superando unos destinos que parecen marcados de antemano. Qué gran lección y qué gran reto para todos nosotros ahora que se acercan momentos importantes tanto en Colombia como en España.