En un viaje siempre hay riesgo de que el vuelo no salga a tiempo o que por el clima u otras posibles situaciones sea cancelado.

Laura Neira Marciales - lneira@larepublica.com.co

En un viaje siempre hay riesgo de que el vuelo no salga a tiempo o que por el clima u otras posibles situaciones sea cancelado, y aunque las areolíneas dan compensaciones y hablan con los pasajeros, muy pocas veces les explican con claridad qué fue lo que pasó.

A continuación les presentaremos las razones más comunes expuestas por la aerolínea de bajo costo Wingo.

Factores extremos

Estas se refieren a las condiciones que no pueden ser controladas por la aerolínea, tales como el clima, el tráfico aéreo, el cierre de aeropuertos e incluso restricciones deslots, que son los espacios que se conceden a los aviones para aterrizar o despegar de las terminales aéreas. Aproximadamente 50% de los retrasos de los vuelos se atribuyen a causas externas fuera del control de la aerolínea.

Factores internos

Estos son los factores que se dan por descuido o causa de la gestión de la aerolínea, por ejemplo, mantenimientos de última hora, fallas en la planeación de itinerarios, tiempos en la preparación de los aviones para los despegues e incluso quebrantos de salud de miembros de la tripulación pueden afectar la hora salida de los vuelos.

“En Wingo contamos con mapas de procesos detallados en donde hay un seguimiento, minuto a minuto, del tiempo que debe tomar cada tarea en la fase de preparación de un vuelo. Esto, combinado con el profesionalismo de todo el equipo de operaciones, nos ha consolidado como una de las aerolíneas bajo costo más puntuales de Latinoamérica” dijo Juan Sebastián Molano, Gerente de comunicaciones de Wingo.

Siguiendo con la gestión interna, para cumplir el horario planteado las aerolíneas deben estar pendientes de los tiempos de carga, descarga, tanqueo, limpieza del avión, abordaje, desabordaje, suministros de la tienda aérea, entre otros. En esto juega un papel clave el equipo de operaciones en tierra, pues con su buena labor se garantiza la puntualidad y cumplimiento.

Ahora bien, aunque no lo crean los pasajeros son un factor clave para que el vuelo salga a tiempo. Es importante que las personas lleguen a la sala a la hora estipulada en el pasabordo, hagan caso a los llamados del personal de  la compañía aérea e ingresen en el orden que se les pide según el grupo asignado, para lograr un abordaje ágil.

Transparencia con los viajeros

Si bien las aerolíneas deben contemplar todos los aspectos ya nombrados, no están exentas de tener alguna complicación que les genere un retraso en su operación.

“A todos nos puede pasar, y cuando ocurre lo más importante es ser franco con el viajero: contarle el motivo real del retraso, estar siempre atento a colaborar y ofrecer las compensaciones, a las que haya lugar de acuerdo con la legislación” afirmó Juan Sebastián Molano.