Gremios, empresarios y expertos creen que implementar el fracking aumentaría la exploración y producción de gas y petróleo.

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

Los ojos de los petroleros, empresarios, gremios, ambientalistas, geólogos y hasta del Gobierno estarán hoy puestos en el fallo que emitirá el Consejo de Estado al recurso de súplica que se presentó sobre las medidas cautelares que hay en la normativa técnica del fracking. Pese a que se ha venido estudiando la regulación, a tal punto que el tema ha generado polémica en el país, lo cierto es que la decisión del alto tribunal podría abrir una ventana de oportunidades no solo en materia de petróleo, sino también en energía y gas.

Así lo concluyeron Orlando Cabrales (O.C.), presidente de Naturgas; Mauricio Rodríguez, CEO de Cosenit (M.R.); Alejandro Castañeda (A.C.), presidente de Andeg; y Daniel Romero (D.R.), director de la Cámara de Grandes consumidores de Gas y Petróleo de la Andi, quienes, en Inside LR, hablaron sobre cómo la técnica generaría mayor competitividad, autosuficiencia y mejores tarifas en gas y energía.

¿Cuál es la visión de cada uno frente a la implementación de esta técnica?

A.C.: Para el sector es bien importante el tema de fracking por varias razones: la primera porque hoy el gas dentro del sector eléctrico es bastante relevante. Más o menos 30% de la capacidad instalada está respaldada por gas natural. Para nosotros es fundamental contar con gas por una razón: y es que es un insumo fundamental a la hora de formar precios.

M.R.: Complemento con Alejandro. Desde el punto de vista industrial vemos con preocupación el reciente balance de oferta y demanda que se sacó, en el que se muestra un balance complicado (...). La mayoría de países, que nos circundan, tienen una estructura competitiva basada en costos energéticos mucho más eficientes y eso lo que produciría es competitividad con países cercanos.

¿Cuáles serían las ventajas de aumentar las reservas de gas?

D.R.: La situación no es nueva. Desde 2009 la demanda industrial del país no está creciendo, y no está creciendo a pesar de que, por ejemplo, ampliamos las reservas con la planta de importación en Cartagena. La importación de gas no va a permitir que la industria instalada sea competitiva (...). Lo importante en esta discusión es que tengamos abastecimiento con gas. Es la única forma de aumentar la competitividad.

¿Cómo al aumentarse las reservas, como se prevé con el fracking, se podrían mejorar las tarifas de gas y energía?

M.R.: El precio del gas importado puede estar en una industria del orden de US$8 a US$12 por millón de BTU. Con gas local, si hay una estructura abundante de oferta, estaríamos hablando de unos precios de US$4 o US$5. Eso muestra una diferencia competitiva muy importante.

Se viene trabajando en renovables y en el gas como fuente para la movilidad eléctrica y las industrias. Pero ¿qué hacer para que se vean mayores beneficios en tarifa y consumo?

D.R.: Con mayor abastecimiento, vamos a tener competencia. Hoy están apareciendo campos menores que están representando 21% de la producción del país. Pero esos campos necesitan infraestructura de transporte. Ese tema de transporte tampoco se puede convertir en una barrera, y más cuando con más abastecimiento, hay mayor competencia y mejores precios.

Hay una autosuficiencia de 9,8 años para gas y 6,2 años para petróleo. Desde su sector, ¿cree que la implementación del fracking duplicaría las reservas?

O.C.: Cuatro puntos concretos: el primero, es que el marco regulatorio de 2014, que hoy está estudiando el Consejo de Estado, fue producto de un ejercicio de 24 expertos internacionales. Segundo, el eje de dicho marco fue el tema ambiental y la preocupación que se tiene es en esta materia. Tercero, hacer fracking es fundamental para asegurar la seguridad energética del país a largo plazo (...). Y cuarto, el fracking es esencial para garantizar el suministro de gas.

¿Cómo con esta técnica se vería reflejado en ingresos fiscales y mayor inversión para el país?

O.C.: Los cálculos que se tienen es que la contribución de este tipo de yacimientos representa aproximadamente 2% del PIB. De esa dimensión estamos hablando. Hacer esto va a incidir en el comportamiento del país, con unos niveles de inversión extranjera que, por lo menos, podrían aumentar 50% lo que tenemos en el sector.

¿Cómo se beneficiaría el sector térmico con más gas?

A.C.: Es fundamental porque uno se apalanca mucho en el sector de gas por dos razones: una, porque cuando vienen sequías el sector térmico es quien respalda esa falta de agua (...).

Básicamente, hoy en día se consumen 200 millones de pies cúbicos, que son 20% del consumo nacional. Sin embargo, eso puede crecer hasta los 600 millones de pies cúbicos. Hacia adelante, ¿qué viene? El sector térmico también necesitará un apalancamiento del gas. Por eso para nosotros es fundamental el gas. Es un energético de transición.

D.R.: Quiero complementar la respuesta. Y es que hoy la generación térmica está pasando por restricciones, que, en gran parte, son de hasta $1,5 billones. ¿Por qué? Porque se necesitan para abastecer una zona que no tiene una fuente de recursos. Si tenemos gas nacional, el precio puede estar a la mitad (...). El gas se vuelve fundamental en el sector eléctrico.

¿Qué tan factible es que se dé un escenario en el que tengamos que importar más por falta de producción interna?

O.C.: Importar gas y priorizar los yacimientos tanto costa afuera como adentro no necesariamente es excluyente. La importación es un complemento. De hecho, el año pasado 3% del consumo fue importado. Obviamente el interés estratégico del país es desarrollar el potencial local, que lo tenemos. Ahí es donde la discusión del fracking juega un papel importante.

Ante estos retos, ¿cuál es la fórmula para reducir las restricciones del sector, elevar la productividad e impulsar nuevas formas de extracción?

D.R.: Si se refiere a reducir las restricciones de energía eléctrica lo primero es solucionar los problemas que se están presentando. Creo que el mercado está dando las señales que son importantes para el sector. El tema de fondo debe ser siempre la competividad para el país y los empresarios.

Con todo este debate, ¿terminaremos importando gas de países que sí hacen fracking?

O.C.: Al final del día sí. El país va a llegar a ser importador de países como Estados Unidos que sí implementaron el fracking.

¿Cómo esta tecnología le podría dar mayor competitividad al país en materia de cerrar las importaciones y llevar más exportación de hidrocarburos?

A.G.: El gas importado es un 3% que va directamente a las térmicas. Para nosotros es importante tener ese balance, porque nos permite hacer las cuentas. En el día a día poder usar mucho más gas nacional para ofrecer mejores precios en energía es mucho mejor. En general, un mayor aumento de gas se vería reflejado en los costos, por ejemplo, de las térmicas.

EL Perfil

Orlando Cabrales es experto en temas del sector de petróleo y gas. Ha sido viceministro de Energía del Ministerio de Minas y Energía, presidente de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, y vicepresidente legal para América Latina de BP. Actualmente, es el presidente ejecutivo de Naturgas.

EL Perfil

Mauricio Rodríguez es ingeniero electrónico de la Universidad de los Andes. Tiene un máster en economía de ingeniería de la Universidad de Stanford en Estados Unidos. Ha sido director de Noram Energy Corporation. Desde 2000 es presidente de Cosenit, consultora líder en temas de energía.

EL Perfil

Alejandro Castañeda es economista de la Universidad Javeriana. Cuenta con una maestría en Economía de la misma universidad y un master en ingeniería financiera de la Universidad de Michigan, Estados Unidos. Se desempeñó en diferentes cargos en el Departamento de Planeación, y actualmente es el presidente de Andeg.

EL Perfil

Daniel Romero es ingeniero industrial con especialización en sistemas de información y finanzas. Tiene más de 15 años de experiencia en el sector. Ha trabajado en el Ministerio de Minas y en la Superservicios. Actualmente, es director de la Cámara de Grandes Consumidores de la Andi.