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CONSUMO El inicio de la temporada navideña no es solo liquidación de inventarios
viernes, 30 de noviembre de 2012
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Paola Ravelo Salazar

Muchos colombianos aprovechamos los descuentos que se registran en el último trimestre del año y las promociones de las tiendas de ropa son la excusa perfecta para lograr comprar prendas al alcance del bolsillo, como también un argumento más para ahorrar.

En la primera semana de octubre tenía un compromiso que cumplir, y dediqué parte de mi tiempo para acercarme a un centro comercial, en el cual encontré muchos almacenes de ropa como es común, y con suerte, lograr comprar algo que estuviera acorde a mi necesidad. Visité algunos almacenes pero no me sentía a gusto con ninguno de los productos visibles.

Fue evidente para mí que algunas marcas, o la mayor parte del comercio, se preocupa por bajar sus inventarios, terminar con sus saldos, y posteriormente lanzar nuevas colecciones, tema totalmente entendible con el ciclo de la moda, pero que influye en que la imagen de estas marcas se pueda ver comprometida descuidando el deseo del comprador, el cual es adquirir productos de total calidad, sea la temporada que sea, y no encontrarnos con prendas sucias ni “arrumadas” en una góndola acompañadas de alguna expresión del vendedor y un aburrimiento en su cara que nos diga : “lo que está ahí únicamente”.

El panorama no era tan alentador, hasta que encontré la tienda de ropa Abril que a la vista es muy agradable. Uno de los vendedores muy respetuosamente se acercó a mí sin “atacarme” (como hacen algunos de otros almacenes) sin estar atrás de cada paso mio, me habló y sus palabras específicas fueron: “Mi nombre es Ángelo, por favor cuando haya tomado alguna decisión no dude en hacérmelo saber” y se retiró.

En este almacén logré percibir que no solo desean terminar con su inventario y entregarles promociones a los compradores, sino que adicionalmente cuidan cada detalle desde el aspecto visual (orden/limpieza) y formalidad de su equipo de trabajo. Además de esto, tenían una colección de temporada muy delicada, que me indicó que no era el saldo del año.

Me sentí muy a gusto en este almacén, el vendedor fue muy atento ante cada solicitud que le hice, y por cierto muy preparado para asesorar a una mujer con la colección que había llegado. Decidí de esta manera comprar no solo una sino varias prendas que estarían perfectas para mi compromiso y a muy bajos precios.

Resalto que en Colombia estamos presenciando un excelente momento de compras de vestuario, los colombianos estamos renovando cada vez más el closet, adicional a esto, nuevos centros comerciales y nuevas tiendas de ropa, permiten que con el buen comportamiento de la economía, se genere una buena dinámica en el comercio.