COMERCIO

El año de las decisiones inteligentes es 2020
lunes, 3 de febrero de 2020

Las decisiones que tomemos en 2020 deberían concentrarse en tener criterio: producto del análisis, del pensamiento crítico, del compromiso ciudadano, el autocontrol y consecuencia de nuestras acciones

Santiago Morales

Nuestro día a día está lleno de decisiones, por pequeñas que sean. Desde que nos levantamos hasta que nos vamos a dormir, unas más grandes que otras. No caigamos en la idea falsa de que solo las acciones trascendentales tendrán efectos significativos. La mayoría del tiempo, lo que marca la diferencia en nuestra vida son las decisiones pequeñas que tomamos con tanta frecuencia que se nos olvidan.

Cada año, representa la oportunidad de un nuevo inicio. Es por eso que debería estar marcado por algo más que proposiciones imposibles o vacías. El 2020 es el inicio de una década y amerita un compromiso más grande. Esta época debería estar enmarcada en la toma de iniciativas responsables con el medio ambiente, que contribuyan al desarrollo de nuestra economía, nuestra sociedad y al progreso del país.

Las decisiones que tomemos en 2020 deberían concentrarse en tener criterio: producto del análisis, del pensamiento crítico, del compromiso ciudadano y el autocontrol, de tal manera que nos obliguen a evaluar todos los beneficios y consecuencias de nuestras acciones.

No es momento para cometer errores a falta de información, los años pasados nos enseñaron eso. Tenemos todo al alcance de un clic, para hacer una búsqueda y una reflexión antes de tomar una decisión. Ahora, ¿qué es una decisión inteligente en 2020?

Hay que pensar en todo nuestro entorno, las decisiones inteligentes son responsables con todo lo que nos rodea y no solo con una parte de lo que compone nuestra vida. Una decisión inteligente responde a las necesidades de nuestra salud, el medio ambiente, la ciudad en la que habitamos, la sociedad en la que coexistimos, entre otros.

¿Cómo tomar una decisión inteligente?

Empecemos por establecer qué es prioritario y qué es secundario este año en nuestra vida. En vez de trazarnos muchas metas, enfoquémonos en un solo objetivo para cumplir en 365 días. Hagamos una lista corta de cinco aspectos de nuestra cotidianidad que nos gustaría renovar.

Por ejemplo, mejorar nuestra salud, alcanzar un equilibrio económico, disminuir nuestra huella de carbono, en fin, lo que creamos que desplegará más beneficios para nuestra vida y la de los otros en general. Enfoquémonos en los primeros.

Trabajemos día a día en la toma de esas decisiones pequeñas, intentemos tomarnos unos segundos para pensar si al decidir algo tan pequeño como qué comer, estamos contribuyendo a cumplir nuestro objetivo número uno. Pensemos en sociedad, vivimos en comunidad, y quizás el error más grande que hemos cometido como seres humanos es pensar que nuestras decisiones solo influyen en la vida del que las toma.

Esta actitud, es la responsable catástrofes como el cambio climático que hoy en día es el reloj que amenaza a nuestro planeta. La moraleja de esto es simple, una decisión inteligente se basa en pensar en cómo mis acciones afectan a los demás, y de ser así, replantearnos si vale la pena tomarla.

Enfoquémonos en las buenas prácticas que traen beneficios para todos. Un ejemplo sencillo es el reciclaje, si tenemos objetos como ropa que ya no estamos utilizando, en vez de tirarlos, contemplemos la opción de regalarlos a alguien quién los necesite o venderlos, de esta manera no solo seremos sostenibles, también generaremos ingresos.

Usemos lo que tenemos a nuestro favor, si bien es una responsabilidad de nosotros, la última década nos ha facilitado herramientas que apoyan la toma de decisiones inteligentes. La tecnología, por ejemplo, puede servirnos de aliado en vez de enemigo, apoyémonos en el internet para mantenernos informados y actuar de manera responsable.

Finalmente, si cada uno de nosotros ponemos de nuestra parte, y nos enfocamos en pensar de manera inteligente para actuar de manera inteligente, el 2020 será un año que marcará la era del progreso y la responsabilidad.