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ARCHIVO Sobre los efectos del TLC en la agricultura
martes, 23 de junio de 2015
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Andrés Valencia

Bajo esta óptica (y no hay porque sorprenderse) a todos los productos les va mal en los primeros dos años del Acuerdo. Sin entrar a polemizar con la metodología de los autores, vale la pena hacer varias precisiones en lo que respecta al sector avícola y, particularmente, a la carne de pollo. 

En primer lugar, uno de los efectos positivos que ha traído el TLC ha sido el abaratamiento en los costos de producción. La negociación del contingente arancelario para el maíz amarillo y la eliminación de su franja de precios, ha permitido que cerca de 60% de las necesidades del cereal (2,3 millones de toneladas), ingresen sin aranceles.

En segundo lugar, los crecimientos de la avicultura, y en especial la producción de carne de pollo durante los dos años de vigencia del TLC, han sido impresionantes: 14,6% en 2013 y 6,7% en 2014. De hecho, la tendencia se mantiene, pues en el primer trimestre de este año la producción de pollo creció 9%. Estos crecimientos son ignorados en el libro, como también soslayan las inversiones de los avicultores para aumentar la competitividad y la productividad de su industria.

Pero si de cifras de importación se trata (pues ese es el único enfoque del libro) vale la pena decir lo siguiente: las exportaciones avícolas de EE.UU. hacia Colombia, según el Departamento de Agricultura, pasaron de 31.326 toneladas en promedio, entre 2010 y 2012, a 36.393 toneladas en 2013 y a 36.100 en 2014. Es decir, que nuestro nivel de consumo de pollo “gringo” corresponde al volumen previo a la vigencia del TLC. Las importaciones de 2014 correspondieron a 2,65% de la producción nacional de ese año, el cual registró  cifra récord del millón de toneladas. 

Fenavi había estimado a comienzos de la negociación, que el pollo norteamericano podría llegar a tomarse más de 4% del mercado. Hasta ahora no ha ocurrido. Varios factores pueden incidir en ello, pero,  tal vez el más determinante es que Colombia todavía no es un mercado atractivo para el pollo americano, pues por su parte, las campañas de Fenavi para promover el consumo de pollo colombiano han hecho su labor. Otro factor  puede estar en el comercio administrado de los cuartos traseros. Pero  hay que estar alertas; EE.UU. exporta más de 3,3 millones de toneladas de pollo a 120 países, y si bien sus principales mercados son México, Angola, Canadá y Rusia, Colombia aparece de 24 en la lista en 2014.