Analistas 11/09/2020

Información e inclusión financiera

Visibilizar a quienes no han sido objeto de crédito formal, perfilar de manera más asertiva al consumidor financiero y realizar ofertas que respondan a lo que los consumidores quieren y necesitan, son algunos de los beneficios de tener más y mejor información.

Los datos que recopila y administra una central de información permiten construir confianza entre entidades y consumidores, volviéndose fundamentales en la generación de inclusión y profundización financiera. La inclusión no solo permite que cada vez más personas accedan a productos financieros, sino que además se ha vuelto instrumental para poder llegar con alivios, subsidios y asistencias a aquellos más afectados por la crisis económica.

Un elemento importante en el objetivo de inclusión y profundización es visibilizar a cada vez más personas. A través de los datos del sector real, las centrales de información logran este objetivo: cerca de un millón de personas cada año tienen su primera experiencia formal de financiación mediante un comercio o una empresa de telecomunicaciones. Esta información permite que esas personas se vuelvan “visibles” al sistema financiero, con todo lo que esto representa en términos de apertura y acceso a nuevas modalidades de crédito formal.

Estudios de TransUnion muestran que, de las personas que comienzan su vida crediticia en el sector real, 40% abre nuevos productos de crédito con entidades financieras en el siguiente año, obteniendo así financiamiento para distintos fines como estudiar, adquirir una casa, viajar, comprar un carro o emprender su propio negocio, entre otros.

La información es además una importante herramienta para reducir la informalidad. Con una altísima informalidad que viven seis de cada 10 adultos colombianos, la información se vuelve crucial para que las entidades tanto del sector financiero como del sector real tengan elementos que les permitan conocer mejor a las personas y desarrollar productos y servicios específicos para cada segmento de la población.

Finalmente, la información que tienen la oportunidad de gestionar las centrales de información, permite a las entidades entender momentos particulares de un cliente, no como una foto, sino como una historia. Así, una entidad puede identificar la diferencia entre dos consumidores que tienen la misma deuda, pero distintos comportamientos en términos de acumulación o disminución de la misma, o entre dos personas que tienen los mismos ingresos, pero comportamiento de pago diferentes en sus obligaciones financieras. Este perfilamiento desde de los datos, y en particular desde los datos de tendencia, permite a las entidades conocer mejor a los consumidores, realizar mejores ofertas y otorgar préstamos responsables.

Con más información se construye confianza, se toman mejores decisiones y se logra mayor inclusión financiera. En un país como Colombia, con profundas desigualdades, la información se convierte en la mejor garantía reputacional de las personas, permitiendo el acceso al crédito formal y contribuyendo al mejoramiento de la calidad de vida, promoviendo de esta manera el desarrollo social y económico de toda la sociedad.