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Ahora el proceso de la decisión (3)

Hemos presenciado un acuerdo de voluntades que parecían irreconciliables, ya se logró el Acuerdo Final de la mesa de diálogo en La Habana. Ahora vamos por la construcción de paz, que está en manos de todos los colombianos, tardará muchos años, e inicia con la refrendación de los Acuerdos. 

Mientras se anuncia esta noticia histórica, se vive una desinformación, porque hay colombianos que están inmersos en una avalancha de especulaciones o desconocimiento sobre el proceso de paz y el contenido de estos acuerdos. 

Se pide justicia, pero pocos conocen cuál es el objetivo superior de la justicia en un proceso de paz. Este objetivo es “la reconstrucción equitativa del orden social y la cooperación en los territorios para reestablecer las normas básicas de la sociedad, garantizando derechos y bienestar, y asegurar la no repetición del conflicto”. Palabras de Sergio Jaramillo, Alto Comisionado para la Paz.

La tarea para todo colombiano, ahora es comprender los Acuerdos en toda su magnitud, sus objetivos, acciones y sistemas de implementación que estos proponen. El trabajo realizado por casi cuatro años en la mesa de negociación, ha sido reconocido por expertos nacionales e internacionales por ser integral, tener una metodología rigurosa, orientada por análisis exhaustivo de las multicausalidades del conflicto, por ser un proceso participativo y por tener presente muchos de los aspectos que habían sido aplazados o dejado de lado en la agenda pública y política del país. 

En esencia, los Acuerdos buscan entre otros aspectos la NO REPETICIÓN, la VERDAD, la CONVIVENCIA y la RECONCILIACIÓN. El objetivo de la NO REPETICIÓN, es afianzar la terminación del conflicto, alentar que la sociedad rechace la guerra, impedir el surgimiento de nuevas formas de violencia y aportar nuevas políticas públicas para un cambio integral y poder avanzar hacia la Construcción de la paz estable y duradera.

La VERDAD es, para Humberto de la Calle: “una de las maneras de reparar a las víctimas y es lo primero que ellas piden; por eso la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad, la Convivencia y la No Repetición, es un fin importante en un proceso de paz. Esta comisión, no solo esclarecerá, sino que trabajará con enfoque territorial, en las comunidades, para generar marcos de convivencia… la verdad tiene un efecto de sanación y de reconstrucción del tejido social” 

La CONVIVENCIA y RECONCILIACIÓN definidas en los acuerdos buscan: “la construcción de confianza en el otro, a partir de las transformaciones positivas que en el seno de la sociedad generen los acuerdos de paz, en especial, mediante el reconocimiento de las víctimas, el reconocimiento y establecimiento de responsabilidades, y en general el reconocimiento por parte de toda la sociedad, de la necesidad de aprovechar esta oportunidad para construir un mejor futuro sobre la base de la justicia social, el respeto y la tolerancia”. Concepto tomado del Acuerdo sobre las Víctimas del Conflicto.

En definitiva, como dice Jaramillo: “La paz es una decisión. Una decisión por el futuro y en contra del pasado; donde primarán la sensatez y el sentido de realidad. Y la realidad es esa: que no va a haber otra oportunidad”.

Después de estas tres columnas, mi invitación es a que cada colombiano realice un proceso de decisión responsable. El tiempo que dediquemos a leer y comprender los Acuerdos, es un acto simbólico de dignificación a las víctimas y nos permite dar el primer paso hacia la construcción de la paz. Les comparto mi decisión: es un rotundo SÍ por la paz.