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Analistas 22/05/2013

Apertura hacia el Pacífico

Rodrigo Botero Montoya
Exministro de Hacienda
La República Más
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Los gobiernos de México, Perú, Chile y Colombia han puesto en marcha la Alianza del Pacífico, un novedoso esquema de integración abierto al comercio mundial, con énfasis en las relaciones con la Región Asia-Pacífico.  Costa Rica y Panamá han manifestado su intención de ingresar al grupo, una vez hayan cumplido con el requisito de haber suscrito acuerdos de libre comercio con los cuatro países iniciales. 

Como parte de la integración profunda entre los países miembros, se han dado pasos para facilitar el movimiento de personas y de capitales, aumentar los intercambios educativos y adelantar de manera conjunta tareas de promoción de exportaciones en nuevos mercados.  Los países que conforman la Alianza tienen economías más abiertas que las del resto de América Latina.  Así lo demuestra la alta proporción de sus exportaciones en el total regional.  Registran tasas de crecimiento superiores a la del promedio latinoamericano.
La Alianza del Pacífico puede interpretarse como una forma coordinada de participar en el proceso de interdependencia económica mundial que se conoce como globalización.  Si bien el nombre que se le ha asignado es nuevo, la globalización no es un fenómeno reciente.  Es la continuación contemporánea de una tendencia secular que sufrió un retroceso.  En su versión moderna, la globalización se acelera a finales del siglo XIX.  Llega a su apogeo en 1913, en vísperas de la interrupción que produjo la Primera Guerra Mundial en los intercambios económicos.  Como consecuencia de los traumatismos económicos y políticos de la primera mitad del siglo XX, el comercio internacional como proporción de la economía mundial vino a recuperar hacia 1973 el nivel que había alcanzado en 1913.
Los países del Este Asiático supieron aprovechar desde los años setenta la reactivación del comercio mundial, implementando modelos de desarrollo industrial basados en el crecimiento de las exportaciones.  Los países latinoamericanos se tardaron en abandonar el modelo proteccionista de sustitución de importaciones que privilegiaba la producción para el mercado interno.  Ese retraso implicó una menor participación de América Latina en el comercio mundial.
El avance logrado en la consolidación de la Alianza del Pacífico es producto de los cambios efectuados en décadas anteriores en la orientación de la política económica de los países miembros.  Los beneficios obtenidos con la reducción de barreras arancelarias dejaron enseñanzas valiosas.  La experiencia acumulada por medio de los acuerdos de libre comercio con naciones desarrolladas ha creado la suficiente confianza para avanzar hacia la plena liberalización de los intercambios.  El gobierno peruano, por ejemplo, ha propuesto el desmantelamiento inmediato de cualquier restricción arancelaria al comercio recíproco, sin excepciones.  
La Alianza del Pacifico es una propuesta modernizadora que merece recibir el apoyo de los sectores empresariales y de los consumidores.  Es un esquema de acción conjunta que intensifica las oportunidades de aprendizaje mutuo y refuerza las iniciativas de reforma emprendidas por los respectivos gobiernos.  Es una  fórmula inteligente para mejorar las posibilidades de interactuar y de competir con las naciones de la región más dinámica de la economía mundial.

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