Analistas

Sociedad líquida

En cuestión de menos de 10 años el mundo pasó de ser una sociedad sólida, pesada de las fábricas, los horarios, las jerarquías, rígida y quieta, a la sociedad líquida de la información, la tecnología, la movilidad y la flexibilidad. Ese cambio, por supuesto, llega con una nueva era y generación de trabajadores líquidos, y con ellos también los cambios que, para todo empresario, es importante conocer, por tres razones: la primera, para saber cómo evitar el escape y la fuga de conocimiento que les puede proporcionar esta generación; la segunda, para conocer qué depara el futuro en cuanto a cada industria, en su forma de vender y operar; y la tercera, para estar preparados para los cambios.

Primero, la sociedad líquida es aquella compuesta por individuos de una generación particular como lo son los Millennials, generación que como lo hemos dicho antes se caracteriza por ser nativos digitales, pero lo más interesante es    que, algunos de ellos, son nómadas del conocimiento o “Knowmads”, como se conocen en inglés. Ello quiere decir que ya no se necesita de un espacio físico ni de estabilidad laboral en un único y sólo trabajo por el resto de la vida, sino que ellos van de proyecto en proyecto tras las metas y experiencia personal que les aporta de forma paralela el conocimiento y la experiencia comunitaria. Cada quien trabaja desde donde bien le parezca, un café, su casa, un parque, etc. 

Lo que destaca es la generación de conocimiento de forma compartida, colaborativa y conjunta, lo que despierta un interés muy grande en cuanto al verdadero trabajo en equipo, de forma solidaria. Una empresa  debería buscar en sus empleados  este tipo de perfil, por la forma de pensar y trabajar, en cuanto son flexibles, creativos, dinámicos y eficientes, con un agregado adicional cual es que representan bajos costos administrativos. La manera más segura para retener a estos empleados y que no se fugue el conocimiento y la creatividad es permitiéndoles esa flexibilidad en horario y lugar de trabajo, así como la asignación de proyectos de su interés, pero siempre haciendo seguimiento y motivando cada paso que dan. 

Segundo, de acuerdo con los estudios realizados por la Universidad de Oxford, 47% de los empleos tal como hoy los conocemos, no existirá en 20 años, ya que todos ellos serán remplazados por tecnología que automatiza la labor. Para algunos, dicha cifra puede ser un poco escalofriante, ya que para todas aquellas personas que nacieron en la sociedad sólida, un trabajo estable así como el matrimonio  van “hasta que la muerte los separe” y ello no va a ser posible. Pero tengo que anunciarles que sí puede tener un final feliz y la forma de evitar lo inevitable es estar preparados para los cambios. 

Es el momento de empezar a interesarse por el tema de emprendimiento e innovación, observar lo que ocurre alrededor y tener opciones que lo hagan feliz, de tal forma que cuando llegue el día en que los puestos de trabajo, como hoy se conocen, empiecen a desaparecer, usted podrá tener más opciones. Paralelo a ello es importante que la forma en la que hoy se venden y comercializan los productos vaya también dando un vuelco. Muchas empresas se preguntan por qué razón bajan sus ventas, pero lo que no se dan cuenta es que venden con una estrategia que servían para un segmento de consumidores, la sociedad sólida. 

Tercero, estar preparados para los cambios es vital, no solo las empresas sino también la legislación del país, los nuevos estilos de vida que son inevitables, y muchas veces las reglas y regulaciones escritas, pensadas para una sociedad sólida para beneficiar a sólo algunos, ya no caben en el mundo en el que la globalización y del trabajo colaborativo. 

El mundo irá hacia la prestación de servicios, pero no porque la empresa no quiera tener a las personas en su nómina, sino porque ahora son las personas las que han decidido no estar allí, ya que el tiempo, su derecho a la dignidad,  la realización y satisfacción personal de estar aportando en conocimiento, es más importante.