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Poco a poco en Colombia ha empezado a tomar fuerza el hidrógeno como vector energético sostenible. Aunque los avances son importantes, todavía nos encontramos a una gran distancia de lograr su inclusión en la matriz energética nacional y en la canasta exportadora. Entender el potencial que tiene nuestro país en la producción de hidrógeno verde y azul, es determinante para consolidar esfuerzos que nos permitan afrontar los desafíos y las dificultades que suponen su desarrollo.
Reconocer el papel del hidrógeno dentro de la transición energética mundial, la descarbonización, así como su proyección en la dinamización de la economía local, se convierte en el primer paso para la construcción de una sólida industria. Por nuestros vientos, radiación solar, recursos hídricos y ubicación geográfica, tenemos todo el potencial para lograr una producción competitiva, que nos permita ingresar a la economía global del hidrógeno verde, pero antes se debe avanzar en la materialización y masificación de los proyectos de energías renovables no convencionales, muchos de los cuales enfrentan hoy distintos obstáculos.
En días pasados, el presidente Gustavo Petro aseguró que Colombia es el país con el cuarto hidrógeno verde ‘más barato’ en todo el mundo. Información que confirma la Agencia Internacional de Energías Renovables, pero que tiene como condicionante lograr que para el 2030 el país cuente con entre 1 y 3 GW de electrólisis instalada. Si bien no es una meta imposible, tampoco será un camino fácil.
Aunque en estos momentos la producción de hidrógeno verde tiene un alto coste y los esfuerzos por disminuir su generación e infraestructura todavía no evidencian grandes resultados, representando un gran obstáculo para su uso masivo, con la actual Hoja de Ruta del Hidrógeno, tenemos las bases para trabajar en el desarrollo de una economía nacional del hidrógeno verde y azul, a precios competitivos.
Los esfuerzos que están realizando empresas como Ecopetrol, han llevado a que Colombia empiece a ser reconocida a nivel mundial por su liderazgo en el desarrollo del hidrógeno. Recordamos que hace un año, la estatal colombiana inició su primer proyecto piloto de producción de hidrógeno verde en el país. Hoy, con metas de inversión de US$2.500 millones para el desarrollo de hidrógeno y la incorporación de 900 Mw en 2025 de fuentes de energía renovable para autoconsumo, continúa apostándole al despliegue de operaciones enfocadas en proyectos industriales y la movilidad sostenible.
Continuar posicionando a Colombia como líder clave en la incipiente industria del hidrógeno verde es definitivo para atraer nuevas inversiones destinadas al desarrollo de la tecnología, construir infraestructura, desarrollar nuevos procesos de industrialización, lograr la implementación en los distintos sectores de la economía, multiplicar los proyectos renovables, entre otros. Un propósito que solo lograremos redoblando esfuerzos a través de lineamientos de políticas públicas sólidas, así como la articulación y colaboración activa entre el sector público, actores de la industria y el sector educativo, que contribuyan al fortalecimiento del intercambio de conocimiento, transferencia de tecnologías y cooperación en materia de hidrógeno.
El gobierno decidió acabar su financiación de Colfuturo, una entidad que por más de 30 años brindó a más de 25,000 colombianos la oportunidad de estudiar posgrados en el exterior. Decidieron hacerlo en el momento en que como país necesitamos mirar hacia afuera
En términos de urgencia, la prioridad debe ser la asignación de nueva capacidad que no tiene un límite intrínseco diferente al costo de expansión del sistema, perfectamente gestionable con planeación y señales económicas claras
En fin el Año Nuevo es esa fiesta global en la que todos juegan a creer que tenemos un botón mágico para asegurar que se van a cumplir los deseos