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Analistas 08/10/2022

¿Castigo al sector del gas?

José David Name
Senador de la República

Son incontables las paradojas que siguen surgiendo en este gobierno. En medio de la discusión de una reforma tributaria que propone drásticos cambios en las reglas del juego, principalmente en el sector minero-energético, las alarmas no dejan de encenderse ante algunas propuestas incluidas recientemente en el texto, que no miden el alcance de sus efectos sobre la economía de los colombianos.

El presidente Gustavo Petro, los ministros, los altos funcionarios del ejecutivo y la bancada del Pacto Histórico, nos han repetido como un mantra que la reforma fiscal será para financiar programas sociales, que ayuden a combatir la desigualdad y la pobreza. Pero, acaso incluir una sobretasa al gas natural, como se ha hecho en el artículo 9 de la ponencia del proyecto de ley de reforma tributaria: ¿No va en contra del bolsillo de los más vulnerables?

Es predecible que un nuevo impuesto al gas natural se le trasladaría automáticamente a los usuarios, afectando al sector residencial, de transporte, a los pequeños comerciantes y a la industria, por lo que podría resultar peor el remedio que la enfermedad. Tampoco se está teniendo en cuenta la actual presión alcista de los servicios de energía y gas, que están jalonando la inflación en el país, la más alta del presente siglo.

Entendemos que con esta propuesta se buscaba reemplazar el impuesto a las exportaciones de hidrocarburos, lo que no comprendemos es por qué se incluye el gas natural, si lo que se produce actualmente es para el consumo interno. Por otro lado, recurrir a la importación de gas, como sigue planteando el Ministerio de Minas y Energía, es un plan disparatado, que aumentaría la carga de los hogares colombianos por el encarecimiento que supone traer el energético de otro lado y los costos que sumaría la construcción de una nueva infraestructura para la operación.

Si el sector minero-energético es el que más va a aportar en la reforma fiscal, con un aproximado de 11 billones de pesos, ¿Por qué se insiste en desaparecerlo, dejando de suscribir nuevos contratos para la exploración y producción de petróleo y gas natural?. Desamparar y darle la espalda a la industria gasífera del país, desaprovechando las oportunidades que traen consigo los recientes hallazgos, es un total desacierto.

Estamos de acuerdo en que hay que aumentar la participación de las energías renovables en Colombia, pero también en que es importante seguir potenciando los recursos de crudo y gas con el propósito de contar con energía de respaldo e ir ampliando la canasta exportadora. Para garantizar la recuperación de la economía colombiana, es clave fortalecer la industria interna y priorizar el desarrollo de los recursos que existen costa afuera y en tierra. No hay que olvidar que este sector representa cerca de 55% del total de las exportaciones del país, y 5,5% del PIB nacional.

Además de que no podemos arriesgarnos a perder nuestra autosuficiencia energética, hay que impedir que se siga castigando a los colombianos con regímenes tarifarios que lesionan gravemente los intereses de las familias y de sectores estratégicos, exponiendo el desarrollo económico y la estabilidad social. La prioridad del actual gobierno no debe ser cumplir los cambios prometidos en campaña, como han afirmado, sino gobernar para todos los colombianos de manera responsable y acertada, sin extremismos.

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