.
Analistas 16/05/2013

Humana Sobrevivir EPS (segunda parte)

La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

El pasado 15 de marzo publiqué en esta misma columna los procesos por los cuales, debido a la mala calidad de sus servicios, ha tenido que pasar la EPS Humana Vivir o como muchos coloquialmente le dicen “humana sobrevivir” (ver columna) El cambio de marca a “Human Heart” que mencionaba, evidentemente no fue de gran ayuda. La percepción de desprestigio acumulada llegó a su inevitable final. El miércoles pasado el Superintendente Nacional de Salud, Gustavo Enrique Morales Cobo ordenó la intervención de la EPS con fines de liquidación “debido a sus graves problemas financieros y las recurrentes fallas en la atención y prestación de los servicios de salud a su población afiliada”. (ver comunicado)

Muy diferente piensa la gerente de Humana Vivir Myriam Patricia Peña Martínez, quien al momento de la intervención dijo: “Habíamos equilibrado financieramente la EPS e iniciado un buen relacionamiento con las instituciones prestadoras de salud. Estábamos haciendo un muy buen trabajo y de repente nos sorprende el Superintendente con esta decisión tan arbitraria”. Actualmente Humana Vivir cuenta con 464 mil afiliados del régimen subsidiado en el país, una cifra alta, si tenemos en cuenta que opera en 19 departamentos y es la EPS que mayor número de tutelas en los últimos años por parte de los usuarios.

El ministro de Salud Alejandro Gaviria, uno de los mejores economistas de este país, ha intentado aterrizar las realidades del colapsado sistema con la presentación de un Proyecto de Ley y la expedición de varios decretos.  El intento de Gaviria es admirable pero no suficiente. Está claro que el debate en el Congreso empezó con el pie izquierdo. Y es que para nadie es un secreto que el tema de la salud toca varias fibras, especialmente cuando los parlamentarios centran la discusión alrededor del negocio y no del servicio. No nos digamos mentiras, entre la política y la salud hay estrecha relación hace muchísimos años. No es gratis que los senadores Karime Mota y Roy Barreras anden agarrados con el Superintendente de  Salud. Según el Superintendente, Barreras y Mota le “sugirieron” cambiar al interventor de la EPS Sol Salud -recientemente intervenida- y al mismo tiempo le habrían solicitado puestos en dicha entidad.

Karime Mota se sacó el clavo esta semana y denunció que muchas de las intervenciones ordenadas por la Superintendencia a algunas EPS, quedan en manos de los dueños de las mismas empresas y dijo también que le sugería a Gustavo Morales mirar hacia el interior de la Superintendencia lo que está sucediendo, en lugar de tratar de señalar al Congreso.

Y la cosa no para ahí. El mismo día de la intervención, la Red de Veedurías Ciudadanas, en cabeza de su presidente Pablo Bustos, radicó ante la Corte Suprema de Justicia una denuncia por tráfico de influencias contra los dos parlamentarios antes mencionados. Según Bustos, “el material probatorio es grande, estamos solicitando además que  declare el Presidente de la República e igualmente el Ministro del Interior y el Ministro de Salud, quienes estuvieron presentes el pasado primero de abril en una reunión en la Casa de Nariño donde el senador Roy Barreras hizo una supuesta exigencia de cuotas burocráticas al presidente Santos”. (ver denuncia) 

Ahora más que nunca, el tema de la salud se volvió una “papa caliente” no solo para el Congreso y el Gobierno, sino también para la opinión pública. Saludcoop y otras entidades que han sido intervenidas forman parte del explosivo coctel que protagoniza la agenda legislativa de este año. Hay radicados una Reforma a la salud con una ley estatuaria (la de los médicos) y otra ordinaria, (la del gobierno). Los expertos dicen que una es más consistente que la otra, pero en ambos hay artículos que se contradicen entre sí. Le hizo falta al proyecto de Gaviria llegar al Congreso con mensaje de urgencia. Mientras tanto para los colombianos, como me lo afirmó un médico de alto renombre en nuestra sociedad, el único mecanismo confiable frente a toda esta realidad sigue siendo no enfermarse.

Ñapa: Tres jovencitos de escasos recursos del sur de Bogotá, considerados genios, viajarán este mañana a cabo cañaveral en la Florida, invitados por la NASA para participar en un concurso de robótica. Los niños entre 14 y 18 años, estudiantes del colegio Colsubsidio, diseñaron un robot autómata con tapas de ollas que excava y recoge materiales espaciales, en un simulador.

Conozca los beneficios exclusivos para
nuestros suscriptores

ACCEDA YA SUSCRÍBASE YA