Analistas

Nuevo contrato cafetero

Se suscribió el sábado pasado el nuevo contrato para la administración del Fondo Nacional del Café, que por diez años otorga el gobierno a la Federación Nacional de Cafeteros, en consideración a ser la entidad representativa de los cafeteros de Colombia.

Como lo ha venido afirmando en todos los espacios cafeteros el Presidente Santos: este es el gobierno que más ha ayudado a los cafeteros en la historia del gremio, que más conoce del café en sus diferentes ámbitos; Juan Manuel Santos, quien ha demostrado como periodista, Ministro de Estado y Presidente de la República, que los cafeteros son de sus afectos, y además comprende perfectamente lo que representan como capital social estratégico para el campo colombiano.

Suscribe el contrato también, Mauricio Cárdenas, como ministro de Hacienda y Presidente del Comité Nacional, quien es profundo conocedor de la problemática cafetera porque desde la cuna ha estado en contacto con el café – además es un juicioso estudiante del tema, y ha demostrado su irrestricto compromiso con el gremio,  y reconoce su significado para la estabilidad del sector rural colombiano.

Para los cafeteros fue una fortuna negociar el nuevo contrato con “dos hijos de la casa”, que no han ahorrado esfuerzos por ayudar al gremio y que ahora le entregan nuevamente a la Federación la administración del Fondo Nacional del Café.

Es una lección para esos sectores de la dirigencia gremial que son críticos permanentes del Gobierno en temas cafeteros, y que muchas veces, desconocen lo que ha hecho por los productores.

Roberto Vélez debuta excelentemente, logrando suscribir el contrato sin debate nacional, con ponderación, y consiguiendo contener a los dirigentes cafeteros que presionan la administración para lograr más de lo que se debe.

Dentro de las pocas modificaciones, una fundamental. El refuerzo al poder del Ministro de Hacienda sin cuyo voto favorable no se podrá tomar ninguna decisión en el Comité Nacional de Cafeteros.

Una gran noticia para los exportadores de café, es la renuncia del comité nacional a la facultad de diseñar la política de comercialización interna y externa del café. Ahora solo estará facultado para diseñar la política de comercialización del Fondo del Café.

Así mismo, desaparece la facultad de reglamentar y aprobar la apertura y cierre de registros de venta de café en el exterior. Este fue históricamente un punto de litigio entre los exportadores y la Federación, acogido por la Misión del Café, que ahora se resuelve  eliminándolo, para adaptarlo a un mercado libre.

Se ajustó del objetivo prioritario del Fondo “contribuir a estabilizar el ingreso cafetero mediante la reducción de los efectos de la volatilidad del precio internacional”, por el de “contribuir a maximizar el ingreso del productor de café”. Fundamental decisión para que -de una vez por todas- se deje claro a todos aquellos que presionaban  para cumplir este mandato, sin aportar un peso del gremio, y desconociendo que se requeriría una inversión multimillonaria.

En la obligaciones de la Federación se introdujo la de expedir un Código de Ética y Buen Gobierno, que recoja principios y valores relativos a transparencia, información, gobernabilidad, garantía de representatividad, control de gestión, ren- dición de cuentas y principios éticos. Fundamental decisión del Gobierno que al entregar el contrato exija esta reforma a los estatutos del administrador, necesarios en una institución en la que los conflictos de interés son constantes.