Analistas

¡El tal Ministro de Transporte no existe!

Cuarenta días lleva paralizado el transporte de carga del país. Cuarenta días y sus noches, llevamos viendo cómo los bienes de la canasta familiar suben y las consecuencias no solo para el bolsillo, sino para la competitividad del país, evidencian la gran afectación que producen las malas políticas públicas. Este no es un problema exclusivo del gobierno del Presidente Santos y sus pésimos ministros de transporte; también tuvo su cuota Andrés Uriel Gallego (Q.E.P.D.), quien hizo oídos sordos frente a los transportadores y se dedicó a la “contratación”, y la doctora Abello, a quien le va mejor en las comparsas del carnaval de Barranquilla que dirigiendo una cartera como la de transporte. 

Cuarenta días en los que el actual Ministro de Transporte pareciera haberse inspirado para superar esta crisis en Shakira, pues lleva todo este tiempo del paro camionero haciéndose el “bruto, ciego, sordomudo”. Se ha dedicado a manejar el asunto en la prensa, que no dando la cara, generando información que no obedece a la realidad, y causando polarización en una situación para la que, sin ser expertos en transporte, resulta evidente la necesidad de una reforma estructural y que permita de alguna manera hacer viable el crecimiento del transporte y las utilidades de los pequeños transportadores. 

Cuarenta días lleva el ministro Jorge Eduardo Rojas Giraldo sin dar una solución de fondo a un sector que lleva padeciendo el olvido de los distintos gobiernos y en el que ahora se acusa a algunos hasta de terroristas, acogiendo medidas desde el punto de vista coercitivo, mientras los valores de los “fletes” de transporte no hacen justicia a la realidad entre el aumento del combustible, peajes, IPC, seguros y regulación a los intermediarios de transporte, que de alguna forma hacen que el costo final del servicio se incremente. Como casi todos los problemas de este país el esquema de transporte en Colombia está basado en la desigualdad y esta ha llevado a que llevemos todo este tiempo sin una solución de fondo, solo con simples medidas policivas. 

Ahora bien, para mí es claro que la estigmatización de este paro no obedece a que la mayoría los reclamos y exigencias de los transportadores de carga no sean justos. Todo se debe a que no se sabe protestar y se deja politizar un cese de actividades por la poca capacidad estratégica de los miembros de las agremiaciones de transporte, que llegó al punto en que el lunes, en la entrada del congreso, dos de sus líderes se fueron a los puños: son ciegos guiando tuertos. El bloqueo de vías y acudir a la piedra como mecanismo de protesta hace que los reclamos pierdan validez y una situación que debiera generar solidaridad termina teniendo opositores, por cuenta de algunos torpes que creen que esa es la forma de manifestar las inconformidades. 

La necesidad de una reforma urgente y estructural, que acoja a todos los sectores del transporte, no se puede hacer esperar. Es momento de darle paso al transporte multimodal en Colombia para no depender más de un solo medio para la movilización de carga del país; además, se deben contemplar los ajustes necesarios para que los transportadores dejen de hacer pan, para vender pan. Lo anterior requiere a un buen gerente en la cartera de transporte, alguien que conozca el sector y no sea parte de una cuota burocrática, porque hoy, parafraseando al mismo presidente Santos: ¡El tal Ministro de Transporte no existe!