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Analistas 04/03/2021

De Colombia a Marte

Germán Bolívar-Blanco
Analista y consultor

“La vida te da sorpresas” dice la canción que deseamos de progreso personal y para la humanidad y aunque no siempre es así, como ahora con el infortunado coronavirus convertido en desdicha y fardo social, al que pronto le llegó su vacuna no por sorpresa, sino gracias al avance de la ciencia, así hay que apelar a hechos gratificantes y exaltarlos para tener siempre viva la esperanza en un mejor mañana, como pasa con la misión a Marte.

Bien lo dijo Neil Armstrong en 1969 al pisar la Luna con el Apolo 11, “es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad”, lo mismo significa el Programa de Exploración a Marte, también de la Nasa, asistido con el rover Perseverance, vehículo de casi una tonelada y más de 30 cámaras conducido a control remoto sobre su accidentado terreno, junto al helicóptero Ingenuity, desarrollos con alta innovación científica y tecnológica, en los que para orgullo nacional participó nuestra compatriota Diana Trujillo.

Al respecto Christopher Mason, genetista y biólogo computacional profesor en Cornell, Yale y Harvard, describe en Project Syndicate la importancia de Marte, donde resalta que, para la supervivencia a largo plazo de la humanidad es imperativo adaptar el conocimiento que tenemos sobre como establecer la vida más allá de la Tierra. Así el Perseverance es un hito hacia la respuesta a preguntas fundamentales sobre el sistema solar, incluido dónde encontrar nuevo ADN, por eso deambulará en la superficie de Marte, buscará signos de vida, producirá su oxígeno, tiene helicóptero y recogerá rocas para una misión de seguimiento en 2028.

Según lo planeado la Nasa con la ayuda de la Agencia Espacial Europea (ESA) devolverá las muestras en 2032, el primer material marciano en la Tierra; y aunque el rover, en particular su brazo robótico y los instrumentos Pixl y Sherloc se hicieron de la mano de la científica colombiana Diana Trujillo en la sala limpia para el Montaje de Naves Espaciales (SAF) y el Laboratorio de Propulsión a Chorro en la Nasa, estos no están 100% libres de ADN microbiano o humano; como tal, cuando las muestras lleguen deberán pasar un “filtro genético planetario”, que descarte cualquier ADN que hubiera podido estar presente en la SAF desde 2015 en la construcción del rover. Así que parte de ADN caleño pudiera ya estar en Marte.

Mason añade que misiones tripuladas a Marte son viables tecnológicamente, pero debemos probar que los humanos pueden vivir de manera sostenible, responsable y segura en Marte, no para abandonar la Tierra, sino porque la única manera de garantizar la supervivencia de nuestra especie es posibilitar la vida en otro lugar, siendo deber ético prevenir la extinción de nuestra especie, así como la de las demás en la Tierra. Marte es el primer peldaño por subir en la escalera de supervivencia a largo plazo, pues Venus es demasiado caliente.

Así como en este trascendental suceso, Colombia puede contribuir a ampliar los bordes y dominar las fronteras del conocimiento en todas las arenas científicas y tecnológicas, es una realidad no una sorpresa, aprovechémosla.