Un uribista hablando de cultura ciudadana no es común. Sin embargo, ese es el camino y no solo lo he dicho, sino que lo he promovido en leyes como el Código de Policía donde el eje central es la cultura y el respeto para formar buenos ciudadanos. Yo te cuido y tú me cuidas.

Quiero exponerles el caso de Juan, él es un trabajador de 32 años y que vive en la localidad de Engativá al occidente de Bogotá, posiblemente una de las personas que ya está saliendo a trabajar porque para subsistir necesita ir a sus labores. Sin embargo, antes de salir debemos enseñarle a Juan sobre el autocuidado, la cultura ciudadana y que sea también el portador del mensaje crucial: Yo te cuido, tú me cuidas.

Investigando sobre los países que también han tenido éxito en el manejo del covid-19, encontré varias cosas en las que debemos trabajar y consensuar. Lo primero es que en los países nórdicos, no se discuten las decisiones del gobierno, sino que se acatan, no se politizan (Yo personalmente creo que nuestro gobierno local o nacional quieren lo mejor para nosotros y su idea siempre será acertar), existe un consenso sobre las políticas públicas, la relación entre ciudadano y gobierno que está cimentada en la confianza, el clima frío que abarca casi todo el año mantiene confinados a sus ciudadanos, así que el teletrabajo es común, entienden muy bien que el primer responsable de la salud es uno mismo y por eso previenen las enfermedades tomando sus propias decisiones.

Una idea que se debería pensar a propósito del espejo de estas naciones, es la del autocuidado, lo que implica que sí a una persona le da coronavirus se debe aislar inmediatamente, y enfocarnos en brindarles todos los cuidados médicos y las garantías para que no salga de su casa, como alimentación, condiciones laborales, arriendos, que tenga tranquilidad económica suficiente, y estos a su vez deban colaborar con la plena identificación de las personas con las que hayan tenido contacto para que entren en cuarentena.

No son suficientes las leyes o decretos fuertes si no están acompañados de una transformación cultural, debemos entender que somos protagonistas en el cuidado de la vida de todos, y necesitamos fuertes campañas de cultura ciudadana para que interioricemos la enorme responsabilidad que tenemos en nuestras manos, somos y seremos ciudadanos en formación, la pandemia nos está dando una lección enorme para trabajar unidos y como resultado de esto, a Juan no le debe dar miedo decirle a su jefe o a las autoridades de salud que está enfermo, así sea de una gripa para que pueda entrar en cuarentena y como sociedad debemos apoyarlo.

La disciplina y la responsabilidad, junto con las acertadas medidas de distanciamiento social, los protocolos de la industria, la confianza en la auto regulación y cambiar el chip individualista por aquel que nos indica que de nuestro cuidado depende la salud de los demás ciudadanos, pueden ser la mezcla ideal para retomar la ruta de reactivación para construir el futuro de todos.