Analistas

Retos y necesidades de modernización

El desarrollo acelerado de la infraestructura en el país hace que los proyectos sean de mayor complejidad. Su ejecución eficiente, oportuna y rentable requiere que las empresas colombianas se preparen y se modernicen adoptando prácticas “clase mundial” en diferentes aspectos como la administración, la formulación y gestión de riesgos, la integración de los procesos de diseño, la planificación y control y el trabajo con subcontratistas y proveedores.

La transformación exitosa de una empresa de construcción hacia una firma “clase mundial” comienza por la implementación del gobierno corporativo estructurado. Esto incluye de Juntas Directivas independientes que eviten conflictos y  requieran controles financieros, contables, laborales, de riesgos y gestión, para que los líderes tomen decisiones más soportadas. Este mismo concepto debe permearse de los niveles directivos a los niveles ejecutivos. 

Los gerentes deben convertirse en líderes, delegando y no microgerenciando, permitiendo que a través de un gobierno corporativo participativo, la empresa encuentre estrategias que le permitan disminuir riesgos y generar rentabilidades sostenibles. El nuevo enfoque de las empresas debe ser la ejecución de sus estrategias y la operación rentable y sostenible.

Las empresas de construcción en Colombia están enfrentando un cambio en la estructura contractual, pasando del modo tradicional de precios unitarios a proyectos tipo EPC, que en la mayoría de los casos se hacen a precio global fijo con riesgos compartidos. La adaptación a este cambio es difícil de lograr para muchas empresas convirtiéndose en el mayor reto hacia la rentabilidad.

Los proyectos EPC exigen a los contratistas tomar riesgos de ingeniería, proveeduría y de logística. En la modalidad tradicional, el cliente suministra la ingeniería, y el contratista factura las cantidades reales de la ejecución. Las mayores contingencias y riesgos las asume el cliente, incluyendo los ajustes en los precios y los sobrecostos por cantidades o cambios en los diseños o procesos constructivos. Ante esta situación, los clientes a nivel internacional y luego en Colombia, han estructurados proyectos EPC, trasladando al contratista más riesgos para una mejor mitigación. El cambio requiere también la evolución del área de ingeniería con el objetivo de liderar el proceso aunque muchas de sus actividades se tercericen. Esto facilita evaluar y mitigar los riesgos que se asumen en un proyecto EPC. La materialización de estos riesgos es una de las causas de muchos fracasos.

La incorporación de tecnología informática es fundamental para mejorar y controlar la logística en las obras, en áreas tales como control de maquinaria, de inventario, de movimientos de tierra y excavaciones; de manera que los directores de proyecto puedan tomar las mejores decisiones y evitar sobrecostos y tiempos muertos difíciles de recuperar.

En la medida que las empresas adopten estas prácticas modernas podrán transformarse en empresas “clase mundial” con la capacidad de ejecutar proyectos complejos sin arriesgar la rentabilidad sostenible de las mismas. Con gobiernos corporativos estructurados, procesos de ingeniería estratégicos y adopción e implementación de tecnologías de planeación logística, las empresas colombianas estarán listas para enfrentar los retos que trae consigo el crecimiento tan esperado de inversión en infraestructura y energía en el país.