Martes, 25 de Abril DE 2017
Miércoles , Julio 15, 2015

“No es fumar como locomotora, esto es un arte que requiere su tiempo”

Bogotá_

Un proverbio búlgaro reza que “donde hay ociosidad, las malas hierbas crecen; donde hay diligencia, el tabaco prospera”, y esta frase podría explicar lo que representa el consumo del tabaco como tendencia en el mundo, y como se ha ido volviendo un hobby entre altos ejecutivos.

Cuerpo de la Noticia: 

Según las últimas cifras sobre consumo de tabaco del Ministerio de Salud, Vaupés, con 17,3%, es el departamento con mayor prevalencia de fumadores; seguido por Chocó y Bogotá con 15,9%.

Aún así, el consumo de tabaco va más allá de un paquete de cigarrillos y poco a poco empieza a ganar nuevos adeptos -a pesar de las grandes limitantes- impulsado por la idea de retomar la fuerza y reconocimiento masculino de antaño, en un público masculino desde los 18 años y afines a culturas nuevas como los lumbersexuales, en contraposición a la cultura metrosexual.

“Esto no es fumar por fumar, no es echar humo como una locomotora. Si quiere eso fúmese un cigarrillo”, asegura Andrés Becerra, presidente del Colombia Pipa & Puro Club en Bogotá, un club con más de 10 años de creado que busca extender la idea del buen fumar de tabaco y pipa.

El tabaco es un producto que parecido a los alimentos o el vino, hace uso de los sentidos organolépticos para degustarlo.

El humo del tabaco no debe llegar a los pulmones sino ser degustado para reconocer sus notas aromáticas y de sabor. Y requiere el mismo trabajo el poder conservarlo en óptimas condiciones.

Dependiendo de las características que tenga adquiridas la hoja, podrá reconocer notas de sabor y una tonalidad de cuerpo en la boca, por esta razón es un producto que también puede ser maridado después de ciertas comidas y con bebidas como el coñac o whisky.

“Por ejemplo se pueden hacer maridajes regionales. Uno se puede comer un plato de pescado y patatas, con un buen Jack Daniel’s honey y rematarlo con un a mezcla de tabaco irlandés”, comenta Becerra.

Incluso la misma pipa requiere su cuidado específico. El material predilecto para su fabricación es madera de raíz de  brezo, pero hay creaciones exclusivas con espuma de mar (silicato de magnesio) que con el uso de la pipa, adquiere tonalidades ámbar y transparentes.

Gustavo Moris es el creador de la Cava del Puro, establecimiento que empezó hace 15 años en Bogotá con la distribución de habanos, puros y tabaco picado para realizar mezclas. Actualmente la tienda cuenta con establecimientos en Medellín, Cartagena y San Andrés, y distribuyen referencias internacionales, como los Cohiba o Partagas, y una marca propia creada en el país. Óscar Oñate trabaja en la cava y sabe que el fumador de tabaco “corresponde en su mayoría al público extranjero. El público nacional puede representar 30% y lo hacen porque en su mayoría han tenido la oportunidad de conocer otros mundos y reconocen y cultivan el buen gusto”.

Ya sea en habano o en pipa, el tabaco debe conservarse a una temperatura no superior de los 10° centígrados y mantenerse entre 60% y 75% de humedad para que no se seque la hoja. Los precios de un puro pueden ir desde los $20.000 hasta los $150.000, y una lata de picadura para pipa, desde $50.000 en adelante. Si quiere usar una pipa, su precio va desde los $80.000 y puede llegar a precios mayores según su material de fabricación y antigüedad.

Retos y mitos del tabaco

Para Becerra, una de las limitantes que se debe romper es que el tabaco es “menos dañino que un cigarrillo porque el humo nunca llega al pulmón sino que sólo se queda en boca”, y recalca que “ese imaginario de vicio se debe quitar de las personas, porque esto va más relacionado con valores como la unión grupal, la tenacidad, el carácter y la paciencia”. La ley antitabaco también ha representado un reto, pero Oñate y Becerra, quienes concuerdan que el mayor reto es perpetuar, difundir y enseñar que la pasión va más allá de la moda.

La inversión inicial puede variar

Si se quiere iniciar en el arte del fumar tabaco y degustar sus notas de aroma y sabor, debe saber que con los puros o habanos, la inversión inicial ronda los $80.000 que comprende el cortador, un porta habanos y una caja de cerillos o mechero.

Por su parte, si quiere aprender a fumar en pipa, la inversión base puede rondar los $200.000 que comprende una lata de 50 gramos, un encendedor, una herramienta trío y una pipa de cata que le puede durar hasta 45 intentos.

Las opiniones

Óscar Oñate
Asesor en La Cava del Puro

“Uno puede comprar un puro, despuntarlo y empezar a fumarlo. Si se detiene y se conserva en óptimas condiciones, puede retomarlo en cualquier momento”.

Para contactar al autor de esta nota:

Juan Calderón

jcalderon@larepublica.com.co

Editor de esta nota:
Lina María Ruiz
lruiz@larepublica.com.co
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