viernes, 12 de abril de 2019

La liberación de endorfinas que se produce al hacer ejercicio es clave para reducir el estrés y para tener un rendimiento óptimo en las diferentes actividades que realice durante el día

Óscar Osorio

El pasado miércoles 20 de marzo se conmemoró, por sexta vez, el Día Internacional de la Felicidad. La jornada nació por declaración de las Naciones Unidas para reconocer la relevancia de la felicidad y el bienestar como aspiraciones universales de los seres humanos, pero además, como un llamado a los gobiernos del mundo, para que la incluyan en sus políticas de Estado.

Conceptos, definiciones y análisis sobre la felicidad, son tan vastos como la palabra misma; sin embargo, podemos hablar, y con conocimiento de causa, de su estrecha relación con la actividad física. Diferentes estudios, en los años recientes han demostrado el efecto de satisfacción que produce el ejercicio, así como sus beneficios a la hora de combatir el estrés y la depresión, que será, según la Asociación Mundial de Psiquiatría, la enfermedad más frecuente en el mundo en 2020, por encima de las cardiovasculares y el cáncer.

Hasta donde nos ha llevado la ciencia, hemos podido entender que cuando hacemos ejercicio los sistemas de nuestros cuerpos se comunican mejor, de tal manera que entre más activos seamos, más eficientes serán nuestros cuerpos combatiendo las consecuencias negativas del estrés. Una persona que hace ejercicio de manera constante y moderada, además de llevar una dieta que vincule a un estilo de vida activo y saludable, está dentro del 25% de la población que logra regular y disminuir el estrés.

¿Pero cómo el entrenamiento constante y la asistencia recurrente a un gimnasio pueden generar felicidad? La respuesta más importante está en las muchas funciones de las endorfinas. Estos neurotransmisores naturales se liberan al realizar actividad física y luchan para regular los niveles de las hormonas dañinas, como son la cortisona y la adrenalina que acompañan una respuesta de estrés. Estas pequeñas sustancias también actúan como analgésicos y por eso, durante el ejercicio, permiten disminuir la sensación de dolor.

El efecto de las endorfinas continúa incluso después de terminada la actividad física, generando así relajación y tranquilidad prolongada. La próxima vez que visite el gimnasio, póngale atención a la satisfacción que experimenta su cuerpo incluso apenas con 10 minutos de ejercicio. Si se eleva el estado de ánimo, son las endorfinas actuando.

De acuerdo con la Asociación Internacional de Salud, Juegos de Raqueta y Deportes, Ihrsa -por sus siglas en inglés- en Colombia ya hay por lo menos 1.752 gimnasios y cerca de 979.000 usuarios activos, datos que nos ubican en el quinto lugar en Latinoamérica. Si hablamos de nuestro caso, en solo dos años de operación Smart Fit ya se acerca a los 200.000 usuarios y logra ser la cadena número uno en afiliados en Colombia, con presencia en 17 ciudades y 63 sedes en operación.

Por eso, ese día y durante todo el año, nos unimos al concepto de la felicidad y aplaudimos no solo los efectos positivos que sobre la salud tiene la actividad física, sino además la evolución de nuestro país frente al tema. Cada día crece la oferta para cuidar nuestro cuerpo, mejorar el rendimiento físico y contrarrestar de una manera sana las presiones de la vida moderna. Hemos sido parte de este cambio y sabemos que, sin duda, hemos democratizado el fitness en Colombia. Lo que antes era un privilegio de pocos, ahora es una oportunidad para muchos.

Seguiremos trabajando para que miles de colombianos puedan acceder a espacios de entrenamiento dignos, con equipos de alta calidad y a precios justos. Decisiones inteligentes que seguro nos hacen más felices.