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LABORAL Las iniciativas para hacer frente a la inequidad de género en el sector financiero local
jueves, 29 de abril de 2021

Ana María Giraldo, managing director de Finanzas Corporativas en Credicorp Capital dio un panorama de la falencia en el sector

Joaquín M. López B.

Ana María Giraldo, managing director de Finanzas Corporativas, Credicorp Capital Colombia, entregó un balance del panorama de la equidad de género en el país, especialmente con base en el sector financiero. La experta presentó su postura en la materia.

Según detalló, la equidad de género es un deber y una necesidad real que todos los actores debemos asumir como propia, no solo porque es lo correcto desde una perspectiva ética o moral, sino porque esta es un catalizador y amplificador de progreso. Así, en este camino hacia un mundo donde las etiquetas hombre o mujer no sean una barrera “natural”, la confianza surge como la primera conquista que debemos alcanzar.

Hace un par de años, la reconocida empresa Hewlett-Packard realizó un estudio interno y encontró que mientras los hombres intentan ganar un trabajo cuando tienen solo 60% de las aptitudes requeridas, las mujeres únicamente lo hacen si tienen el 100%. Más allá de los componentes cultural o biológico, estos resultados indican que como mujeres enfrentamos un problema de falta de confianza que repercute en nuestro desarrollo profesional.

Si bien no existe una fórmula certera para hacer de la autoconfianza una virtud infalible, siempre es posible levantar la cabeza y mirar a nuestro alrededor para ver que, con trabajo y esfuerzo, sí es posible romper los paradigmas. Esto es particularmente cierto en el sector financiero, un campo de trabajo donde 25 años atrás las mujeres tan solo eran consideradas para cargos operativos o administrativos de bajo rango, pero que hoy tiene una importante cuota de participación y liderazgo femenino.

Casos como el de Ana Botín (Banco Santander), Alison Rose (RBS), Eileen Murray (Brigdewater Associates), Thasunda Duckett (JP Morgan Chase & Co), Jennifer Johnson (Franklin Templeton) o Jane Fraser (Citigroup) son inspiradores. Todas ellas tienen en común el haber hecho del esfuerzo, la dedicación y una voluntad de acero sus principales aliadas para derrumbar mitos y ganarse meritocráticamente el voto de confianza para dirigir algunas de las entidades más poderosas del sistema financiero mundial.

Ahora bien, y no menos importante, estos casos también son referentes porque se han traducido en resultados de negocio significativos. En ese sentido, vale mencionar que, de acuerdo con el informe Catalyst[1], las empresas que hacen parte del Fortune 500 y que incluyen tres o más mujeres en la junta directiva han logrado mejores resultados y rentabilidad en sus negocios en comparación con aquellas con baja representación femenina en el equipo directivo. Para mí, eso no es una casualidad.

Así, es motivo de satisfacción que Colombia no sea esta tendencia de acceso y participación a nivel directivo y que cada vez más mujeres casadas, con hijos o cabezas de hogar estan asumiendo roles de poder que tradicionalmente eran ejercidos por hombres. Tampoco hay que olvidar que actualmente el sector financiero es un referente en términos de paridad laboral al ser una de las pocas ramas en las que las mujeres representan cerca del 60%[2] de la fuerza laboral total.

Estos resultados dan cuenta del alto potencial educativo, analítico y diferenciador del talento humano femenino en el sector financiero, pero también de un firme compromiso por parte de las empresas por hacer de la confianza y la igualdad de oportunidades el común denominador. Sin embargo, aún falta mucho por avanzar, por lo que es menester desplegar más acciones que nos permitan amplificar los logros alcanzados.

Por lo anterior, las empresas del sector deben seguir incorporando y fortaleciendo sus políticas internas, así como asumir los criterios ESG y desplegar acciones de mentoring para las nuevas generaciones. De igual forma, hay que ajustar los procesos de atracción y selección, generar alianzas con head hunters para afianzar los procesos de búsqueda de talento y asegurar líneas de sucesión.

Desde Credicorp Capital, sabemos que estos desafíos son grandes y, pese a que en los últimos 6 años logramos pasar de 17% a 29% de mujeres en posiciones de liderazgo, queda un largo camino por recorrer. Entendiendo la dimensión de este reto y necesidad de un trabajo conjunto, en 2019 nuestra casa matriz, el Grupo Credicorp, tomó la decisión de incluir la equidad de género como un pilar estratégico de operación que impulsa la igualdad de oportunidades en la trayectoria profesional, así como la conciliación laboral, personal y familiar para la realización integral de sus colaboradores.

Gracias a este tipo de decisiones, tengo la convicción de que las empresas del sector financiero están avanzando en la dirección correcta y, es por ello, que no podemos dejar que la ambición por la igualdad se desvanezca. Construir un sector que se desmarque del género y que confíe en su talento será la meta que debemos perseguir sin descanso.