viernes, 14 de junio de 2019

Poco a poco se termina el primer semestre del año y comienza un periodo de puentes, vacaciones y Copa América de Fútbol, momentos para reactivar el consumo de las familias

EditorialLR

En menos de 15 días habrá terminado el primer semestre de un año que ha estado marcado por una fuerte incertidumbre económica ocasionada por la polarización y un alto grado de frenesí político como consecuencia del “tira y afloje” sobre las objeciones a la Justicia Especial para la Paz y el activo tóxico en que se ha convertido, Seuxis Pausias Hernández Solarte, conocido en las Farc con el alias de Jesús Santrich, un personaje relevante porque es miembro de la Dirección Nacional de la Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, y que se acaba de posesionar como Representante a la Cámara; de lejos una de las afrentas institucionales más grotescas de los últimos años, pues a los ojos de miles de colombianos el exguerrillero ha sido visto en videos de la Fiscalía y de la DEA negociando cargamentos de cocaína. Un episodio lamentable que es una “papa caliente” para la justicia que debe de manera urgente salirle al paso a esta situación y evitar que el país siga enviando el mensaje nefasto de que delinquir se premia en Colombia.

Pero más allá de todo ese panorama confuso y en algunos aspectos desesperanzador, llega la mitad del año -la primera quincena de junio- que siempre trae “zanahorias y garrote”: las primeras porque es un tiempo en que el consumo se reactiva por las vacaciones, el Día del Padre y la Copa América de Fútbol, el torneo más importante del continente que tendrá como sede a Brasil y que tiene de favoritos a la Selección Colombia. Hechos indiscutibles de noticias amenas que sin duda reactivarán el consumo estacional de medio año. El garrote para los empresarios viene a través del pago de la prima de medio año para sus empleados que mueve más de $6,6 billones, toda una inyección de recursos frescos que bien se necesitan en el comercio para reactivarse. Claro está que no solo es un tiempo de garrotes para los empresarios, también para las familias que tienen empleados particulares como choferes, servicios domésticos, guardaespaldas, mayordomos o enfermeros, a quienes les corresponde también pagar una prima.

Antes de que termine junio hay que pagarle la prima de servicios a los trabajadores. Su cálculo es simple: corresponde a 15 días de trabajo, es decir, al sueldo debe adicionarle una quincena. El punto es que la prima es una remuneración obligatoria para los trabajadores con un contrato formal y según la Ley 1788 también para las personas que realicen trabajos informales en los hogares. Importante saber que cualquier trabajador independientemente de la modalidad de vinculación y de tiempo de servicios debe recibir una prima proporcional. La fórmula es simple: al ser pagada dos veces al año, se toman 180 días laborados. La base es tomar el salario y multiplicarlo por el tiempo servido, es decir 180, y dividirlo en 360. Para quienes reciben auxilio de transporte o quienes ganan menos de dos salarios mínimos deben incluir este valor en el salario base. Si un empleador no paga la prima a sus servidores, puede ser sancionado por las autoridades competentes.

Esta primera quincena de junio, con Copa América y Día del Padre incluidos, es un buen momento para reactivar el consumo de medio año, que por lo general marca un mejor comportamiento para lo que resta del año. No en vano, el Ministerio de Hacienda da por descontado que la economía crecerá este año 3,6%, una cifra muy por encima del actual 2,8%.