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ANALISTAS Mercados deberían generar empleos
miércoles, 19 de junio de 2013
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Qué tristeza rendirse antes de luchar. Ahora se aprueba una ley para los desempleados, en vista de que la falta de competitividad para generar puestos nos obliga a seguir en declive en la creación de nuevas fuentes de trabajo digno.

 
Al leer la noticia de que se aprueba una ley para los desempleados se entra en shock, y se hace uno la pregunta si esa es una buena nueva y verla con la perspectiva del vaso medio lleno, o ver el vaso medio vacío y creer que nada bueno sale de esas medidas.
 
Irónicamente, hoy termina legalmente el período de sesiones ordinarias del Congreso colombiano, que aprobó una norma con un título que descresta: “La ley de mecanismo de protección al cesante”. Una condición que entristece a cientos de familias en Colombia que no han podido recuperar el nivel de ingresos, y que ven lejos la posibilidad de reengancharse en el mercado laboral doméstico.
 
Son más de dos millones de desempleados que viven en Colombia. Mensualmente son unas 75.000 personas las que pierden su trabajo con la expectativa de buscar un nuevo empleo, como lo proclama la nueva norma.
 
Este Congreso entra en la recta final de la campaña política y quizás esa norma suene bien a todos, al Gobierno y a los Congresistas, pero seamos realistas. Ese vaso está medio vacío porque sin competitividad en infraestructura, ¿a quién le vamos a echar el cuento de que podría conseguir empleo si la industria va de capa caída?
 
La ley literalmente echa mano de los ahorros en cesantías de unos 6 millones de cotizantes o de los aportes en los fondos para cobertura en pensiones y subsidio familiar mientras no haya empleo, pero esos pañitos de agua tibia no resuelven el tema del empleo, en medio de la campaña o no. El vaso sigue vacío.
 
En cambio, la norma crea una nueva obligación para aquellos que a Dios gracias todavía cuentan con un empleo y salario, ya que tendrán que afiliarse al Mecanismo de Protección al Cesante, MPC, mientras se crean dos posibles nuevos elefantes blancos como el Fondo de Solidaridad de Fomento al Empleo y Protección al Cesante -Fosfec.
 
Si una persona tiene suerte y logra encontrar trabajo en los primeros seis meses de haber caído en desgracia y ser beneficiado con estas nuevas figuras, todo bien; en caso contrario la cosa se complica, porque nadie más lo acompañará en su dilema diario de buscar sustento.
 
Mejor que darle ayuda a los damnificados del desempleo sería ideal encontrar los mecanismos para que haya trabajo para todos, con platica en el bolsillo para consumir y gastar, mientras se jalona el crecimiento económico del país.
 
Aunque no es el caso, todo indica que alguien que sí se quedará sin trabajo pronto, o al menos los rumores así lo indican, es el poderoso jefe de la Reserva Federal, FED, de Estados Unidos, Ben Bernanke, quien lideró las reuniones de esta semana dejando con el corazón en la mano a los mercados y los posibles generadores de empleo, porque de él dependen muchas otras definiciones en todas las latitudes.
 
El mismo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, le metió ruido al tema cuando dijo esta semana que por la crisis financiera del 2008, Bernanke se ha quedado más tiempo del que quería en la FED. ¡Ruidos de desempleo por lo alto!
 
Pero más que el “desempleo” de Bernanke, los mercados ansiaban saber sobre el programa estímulos y compra de Bonos del Tesoro por unos US 85.000 millones cada mes. Ahí está el asunto sobre qué pasará con el dólar, las inversiones y por ende el empleo.