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ANALISTAS “Keep It Simple” - Simple
viernes, 12 de abril de 2013
La República Más
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Los gringos llevaron al mundo su concepto de “keep it simple”, mantenlo simple. Es en muchos casos la mayor dificultad que encuentran las empresas para diseñar sus estrategias de comunicación. Hoy en día esa máxima se ha puesto en un nivel mayor de evidencia pues las redes sociales estimulan un diálogo simple con las personas del común que son al final del día, consumidores y actores que deciden si toman o no un producto. 

 
¿Qué se puede mantener simple? Todo.  Mensajes, esquemas de relacionamiento con terceros, acercamiento a empleados y estrategias para accionistas. Un buen ejemplo es la famosa locomotora de la minería tan anunciada por el Presidente Santos que hoy encuentra su mayor freno en las comunidades con las que dejaron de encontrar lo simple en su relacionamiento y su comunicación se empezó a fraccionar. Una historia de “decepciones” a promesas hechas por empresas que iniciaron su trabajo años atrás y en muchos casos no se comunicaron adecuadamente o “simple” con las comunidades, y abandonaron las zonas de trabajo dejando a su paso malas experiencias para los pobladores que no desean la repetición de la historia.   
 
Simple hubiera sido mantener un adecuado acercamiento con la comunidad, vincularla en el proceso de desarrollo del proyecto y generar una relación de confianza, donde al final todos ganan.  Pero el esquema se rompe cuando alguna de las partes no cumple con su rol, no informa la empresa o no exige la comunidad.  Con el paso del tiempo las empresas creen que es mejor no comunicar y la comunidad empieza a pensar que no hay que acercarse con exigencias a las empresas sino que se debe recurrir a un proceso más directo y es exigir a los mandatarios que cierren actividades bloqueando cualquier iniciativa de una industria que podría traer beneficios para la comunidad, la ciudad, el país y la economía en general. Lo que parecía simple dejó de serlo.
 
Si el caso fuera de cerrar negocios porque son nocivos para la sociedad, qué pasaría con la industria de las armas, los licores, el cigarrillo y algunas actividades farmacéuticas.  Un pueblo que todos los fines de semana emborracha su mente a punta de cerveza, no ve nada de malo en la industria del licor, su plata se va en tomar y tomar de viernes a domingo.  Pero el mismo pueblo si ve con recelo otra industria que podría traer empleo, desarrollo y dejar riqueza para su gente, gran paradoja.  ¿Cuál es la diferencia?  La aceptación que la misma sociedad ha dado a ciertas industrias sobre otras, pero eso no se ha dado porque sí.  El trabajo de ganar aceptación es de tiempo, de mantener un flujo constante de comunicación buscando que el otro entienda bien lo que yo hago y cómo lo hago. ¡Simple!
 
Planes de comunicación y relacionamiento deben estar basados en la premisa esencial de qué hay en lo que yo ofrezco, que pueda beneficiar al otro. Simple.  Cómo hago para que el otro entienda que lo que yo voy a hacer lo va a beneficiar y también comprenda que estoy haciéndolo con las mejores prácticas de la industria, comparables con el mercado mundial.  Si por el contrario me niego a entender al otro, su realidad y su interés, nunca estaré creando un diálogo, mi comunicación parecerá simple pero sencillamente me lleva a una calle sin salida donde al final siempre pierdo yo. 
 
La comunicación es simple.  La gente arma su mundo a partir de conceptos simples, a nadie le interesa la escala de clase mundial, los grandes números, el poder de trabajo, etc.  Estos datos claro que son relevantes y deben tenerse en cuenta, pero son apoyos de conceptos simples.  Ojo que no estamos diciendo que la comunicación sea estúpida, ingenua o descuidada.  La comunicación tiene que ser simple.  En clases y talleres siempre digo que alguien exitoso es el que logra que su mamá entienda lo que hace, eso es simple.  A la mamá no le interesa el inmenso o pequeño presupuesto que su hijo maneja, las decenas de empleados que tiene a su cargo, le interesa que su hijo es Presidente, Gerente o el cargo que sea, eso es lo que queda.  Lo mismo pasa con una comunidad y su relacionamiento con las empresas.  Una vez lo esencial se entiende, se busca subir el nivel de discusión, mejorar el debate y entrar a argumentar esos otros componentes que soportan los mensajes centrales y simples. 
 
La incapacidad de ver lo simple es un riesgo muy grande que muchas veces hace complejo aquello que no lo es.  Los invito a mirar su complejidad y llevarla primero a un nivel de diálogo, basándonos en datos simples (insisto, no superfluos) pero donde todos estemos entendiendo el mismo idioma.  Revalúen sus estrategias pensando si eso tan simple como “vender más” lo están alcanzando a través de “comunicar más”, “invitar más”, “seducir más” e “involucrar más”; la gente, esa gente simple, se está acostumbrando cada día más a dialogar de manera simple.  ¿Lo está haciendo usted?  Simple!!!!