.
ANALISTAS El lado serio de Latino America
miércoles, 5 de junio de 2013
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Las noticias sobre América Latina son a menudo dominadas por políticos haciendo discursos rimbombantes sobre el imperialismo de EE.UU. y sobre su compromiso de llevar a cabo cambios radicales en el continente sin realmente decir cómo lo harían. Sin embargo el equipo más práctico de América Latina (en la costa del Pacífico) finalmente está recibiendo su momento.

 
He estado siguiendo a la Alianza del Pacífico, el bloque comercial organizado por México, Colombia, Perú y Chile, desde su creación hace dos años, y siempre había pensado que era bastante interesante. Sin embargo, la agitación que generó la reciente reunión de la Alianza en Cali me sorprendió. 
 
En la actualidad sólo participan cuatro países en la alianza pero nueve se presentaron en la reunión en calidad de observadores, incluyendo, Canadá, España, Australia, Nueva Zelanda y Japón.
 
Estos países se sienten atraídos por el clima de negocios positivo entre los miembros de la Alianza, que ocupan cuatro de los cinco primeros lugares en el ranking de Doing Business del Banco Mundial en América Latina -y están siendo alentados por el hecho de que el bloque es serio. Este se centra en el comercio, la inversión y la inmigración en lugar de la política y la ideología.
 
“Hemos tenido suficiente de ideología, consignas e intentos de encontrar chivos expiatorios”, dijo la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, en la reunión. “Tenemos que asumir nuestra responsabilidad y completar el trabajo que queda por hacer en términos de desarrollo.”
 
Esa forma de hablar es música para los oídos de inversionistas, y representa un gran contraste con países como Venezuela, Argentina y hasta Brasil en el lado Atlántico de América Latina.
 
Ahora, América Latina tiene una serie de bloques regionales, Unasur, Mercosur, Aladi y la Celac, por nombrar algunos -que no han cumplido con sus expectativas ya que a menudo han sido sobrecargados de burocracia. La Alianza del Pacífico es diferente. Según The Economist, gran parte de la emoción se debe a que la Alianza del Pacífico es un negocio puro y duro.
 
“Se basa en afinidad (económica), en vez de proximidad”, dijo José Antonio García Belaunde, ex ministro de Relaciones Exteriores de Perú, a The Economist. “Es la integración con aquellos que son capaces de hacerlo.” Pero ¿Qué ha pasado hasta ahora? Bastante para sólo dos años de acción:
 
- Viajes más libres: Con el fin de facilitar los viajes entre los países México ha quitado los requerimientos de visa para Colombianos y Peruanos.  
 
- Un comercio más libre. Los cuatro países de la Alianza han firmado un acuerdo de eliminación de aranceles en el 90% del comercio de mercancías.
 
- Una bolsa de valores más grande. Las bolsas de valores de Chile, Perú y Colombia se han fusionado para crear Mila, o el Mercado Integrado Latinoamericano. El ingreso de México, que se espera en los próximos doce meses haría de Mila la mayor bolsa de valores en la región, superando a Bovespa de Brasil.
 
- Embajadas conjuntas. Los cuatro países de la Alianza están abriendo embajadas mixtas y de delegaciones comerciales en África y tienen planes para hacer lo mismo en algunos países asiáticos. 
 
Todo esto está muy bien, pero ¿Por qué esto genera generaría un cambio tan grande? En una de mis columnas del año pasado, di un ejemplo de cómo podría funcionar:
 
Chile tiene el clima y la infraestructura para hacer muy buen vino, pero digamos que los mexicanos hacen el mejor fertilizante, los colombianos desarrollan una manera más eficiente de fabricar vidrio y los peruanos han encontrado la manera de diseñar y producir los mejores sellos y corchos. Si los productores de vino chilenos compran el fertilizante mexicano y establecen vínculos con los fabricantes de vidrio de Colombia y a su vez conectan a los productores de Perú, en conjunto, pueden producir una botella mejor y menos costosa de vino. 
 
Alianzas como ésta, que alientan a los países o estados para desarrollar cadenas de valor más eficientes, son la mejor y única oportunidad de América Latina de competir en Asia.
 
Por último, algunos países de América Latina se están dando cuenta de que ya no pueden hacerlo solos y que al trabajar juntos, tienen mucho que ganar.
 
*Editor económico de Noticias Univisión