.
ANALISTAS Argentina y los Brics
miércoles, 19 de noviembre de 2014
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Justo se acaba de desarrollar una importante reunión (a manera de seminario) en el senado argentino en la que participaron representantes diplomáticos de Brasil, China, Rusia, Sudáfrica e India, junto con el vicepresidente de la nación. 

Como puede notarse, los invitados al congreso austral fueron personalidades destacadas de los Brics, el grupo de economías que, a pesar de las múltiples críticas, mantiene una buena posición en el sistema internacional contemporáneo. Un par de preguntas, entonces, aparece a raíz del encuentro: ¿qué hace ahora el gobierno argentino tratando de llamar la atención de los miembros de tan particular asociación? ¿Puede pensarse en reales posibilidades de ingreso a dicho grupo por parte del gobierno liderado por la presidenta Fernández?

En realidad no es que se trate de analizar las opciones de Argentina para formar parte de tal sociedad. Por lo menos, partiendo de la realidad que viven sus miembros y lo que es el contexto económico en el que se mueve el país, lejos está de pensarse en una opción de ese tipo.  

Antes que eso, el seminario realizado en el salón Arturo Illia del senado deberá servir de marco para la búsqueda de mayor solidaridad por parte de esas importantes economías frente al manejo que debe dar Argentina a su litigio con los “holdouts” o fondos buitre, como han sido denominados los acreedores de sus bonos de deuda que no aceptaron una renegociación con el gobierno.

La razón básica para pensar en ello está relacionada con las últimas decisiones tomadas en la más reciente de las cumbres Brics. Recuérdese que en ese entonces se decidió establecer una institucionalidad paralela a las tradicionales agencias que el sistema de Bretton Woods forjó. Con una cuantiosa inversión, las cinco economías decidieron establecer un fondo que no sólo sirviera a sus propias necesidades sino además a las naciones en vía de desarrollo que pudieran requerir soporte y asistencia en planes y programas relacionados con el progreso de sus sociedades.

Por tanto, a pesar de las diversas especulaciones que han puesto a la nación argentina en la dirección de un probable ingreso a los Brics (algunos han especulado con un posible grupo Bricsa), esto no es real. Y no porque estas cinco naciones le lleven tan grandes distancias en sus indicadores (en relación con su población), sino más bien por las cifras “brutas” detectadas en los totales económicos que se desprenden de los propios sistemas productivos.

A la presidenta Fernández le sigue pareciendo una estupenda idea el ingreso de su país a esta asociación, pero no deja de ser lejano tal hecho dada la relativa incertidumbre para la economía del país y la actitud no tan complaciente, expresada por Vladimir Putin reciente y públicamente, para que tal situación se pueda concretar. 

Por tanto, y muy a pesar de los interesantes y positivos resultados del seminario adelantado en el Legislativo, las posibilidades de ingreso para Argentina son pocas y quedan muy limitadas a que exista consenso al interior del grupo. Es algo que aún no existe.

En conclusión, el fin de semana anterior fue útil para que un ejercicio diplomático se llevara a cabo y se expresara la solidaridad por parte de las naciones emergentes ante la situación que experimenta el gobierno argentino, pero definitivamente no fue la opción de una puerta abierta para el ingreso del país a los Brics. Para llegar a ello habrá que desplegar mucha más diplomacia y, antes que nada, mostrar sólidos resultados que persuadan al grupo para aceptarle como socio directo.