lunes, 24 de abril de 2017
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

David Jáuregui Sarmiento - djauregui@larepublica.com.co

En los primeros años de la Filbo, hasta su cuarta edición en 1991, el evento contó con apenas 10.000 metros cuadrados de espacio ocupado pero, desde su quinta edición, la extensión en metros cuadrados comenzó a crecer hasta llegar a los 51.000 que ocupa en la actualidad. Sin embargo, fue en su edición número 25 que la Filbo dio el salto hacia un feria de extensiones espectaculares, pues pasó en 2011 de 16.546 metros cuadrados a los más de 50.000 en 2012, cifra que se ha mantenido desde ese momento.

“Queríamos hacer una feria de grandes dimensiones y para hacerlo posible sabíamos que era fundamental conocer experiencias de otros países y el apoyo de una entidad experta en la industria editorial del país, por lo que acudimos a la Cámara Colombiana del Libro. Gracias a esta alianza, la Feria Internacional del Libro se materializó el 29 de abril de 1988 en Bogotá y se ha robustecido a través de los años”,  dijo Pérez Gutiérrez, quien se desempeñó como gerente de Corferias entre 1958 y 1990.

De la misma manera, los asistentes a la feria han crecido con el paso de los años, así como el número de expositores y número de actividades culturales.

En su primera edición, finalizando los años 80, la Filbo contó con 110.000 asistentes, mientras que en los años siguientes la cifra fue creciendo hasta llegar a los 500.000 visitantes de hoy en día. Por ejemplo, en la segunda entrega del evento se registraron 124.000 personas, y ya para la octava edición la feria superaba los 300.000 ciudadanos congregados al rededor del mercado editorial y cultural que ofrece la feria.

De esta manera, fue hasta la vigésimo séptima entrega del evento, en 2014, que los organizadores registraron 452.000 visitantes, 50.000 menos que lo que registra Corferias, lugar donde se realiza la feria, en la actualidad.

“Filbo comenzó como una feria para traer compradores internacionales y mover la industria local en el ámbito internacional, y que el público asistiera era un plus, pues ya había una feria popular en el Parque Santander.  Pero esta nueva feria era una verdadera feria, valga la redundancia, y terminó, como ya sabemos, mucho mas grande de lo que imaginaron los fundadores”, contó Enrique González Villa, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, institución que representa y defiende los intereses de editores, libreros y distribuidores de textos en Colombia.

González Villa agregó: “el interés porque haya más lectores, porque haya un público interesado en los libros es lo más importante que aporta la Filbo, y tal vez se trata del evento cultural y de negocios más grande que tiene Bogotá y Colombia. Corferias, que recibe 60 eventos al año, muestra que el segundo más importante solo 200.000 visitantes; eso significa que la sola Filbo es dos veces y medio más grande que las demás ferias culturales o de negocios del país”. 

Pero la Filbo no ha crecido únicamente por el interés de los lectores colombianos, o del público bogotano. Según González, la llegada de los países invitados, que ocurrió por primera vez en la cuarta edición (1991) con Venezuela, más la llegada de autores de talla internacional con los Premio Nobel de Literatura como Svetlana Alexiévich (2015), Mario Vargas Llosa (2010) o Jean-Marie Gustave Le Clézio  (2008) e incluso el Nobel de Paz Jody Williams (1997) ha generado afinidad por el público que va  no solo a comprar libros, sino también a disfrutar de la oferta cultural local e internacional que ofrece la Filbo, como una pequeña ventana del mundo.

“Por eso estamos preparando una publicación especial para los 30 años, en el que haremos un recuento cronológico de la feria. Es increíble que los fundadores Valencia y Pérez Gutiérrez empezaron con todo esto y que fue hace 30 años que tan solo dos hombres tomaron un día la determinación de decir ‘está bien, hagamos un encuentro que lleve el libro a todos los rincones posibles’, y tres décadas después  que todos estemos aquí reunidos gracias a ellos me parece maravilloso”, puntualizó Sandra Pulido, gerente de ferias de la CCL.

Este año, por ejemplo,  Francia, como país invitado, traerá una importante cuota de intelectuales dentro de los que destacan el escritor Piere Lemaître, el ilustrados Jérôme Ruillier y Veronique Haïtse, editora de L’École des Loisirs.

Personalidades en la feria, una constante

No solo escritores y grandes personajes de la literatura mundial hacen parte de los personajes destacados que han ido a la Filbo: desde presidentes colombianos como Virgilio Barco o César Gaviria, hasta la Princesa Laurentien de Holanda, el ministro de la Cultura español Jordí Solé Tura (en 1992) o el embajador británico Jeremy Thorp (en 1999), son algunas de las personalidades que han pisado Corferias para rendir un homenaje a la lectura y a una de las ferias internacionales más importantes de la región.

Las opiniones

Sandra Pulido
Gerente de ferias de la Cámara Colombiana del Libro
“Este año, el despliegue de la programación de la Filbo es tan amplio que podemos asegurar que todo aquel que asista tendrá una actividad o un libro sin importar sus gustos”.

Fernando Rojas Acosta
Gerente General de Panamericana Editorial 
“Es impactante y muy emocionante ver cómo la Filbo, año tras año, tiene más sorpresas para sus seguidores y cómo su oferta cultural beneficia a la ciudad”.

((Lea: Las novedades que tendrán las editoriales en la Filbo))