La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Reuters

El grupo finlandés Upm-Kymmene extorsionó a Uruguay con la amenaza de despedir a 6.000 empleados para conseguir una polémica alza en la producción de su planta de celulosa en el país que ha provocado una crisis diplomática con Argentina, denunció el jueves el canciller argentino, Héctor Timerman .

Buenos Aires demandará a Montevideo ante la Corte Internacional de Justicia de la Haya por haber aprobado el alza en el ritmo de fabricación de pasta de celulosa a 1,2 millones, de 1,1 millones.

El presidente José Mujica anunció que autorizó un aumento en la producción de la planta de UPM a pesar de las quejas del Gobierno argentino de que causará un daño ambiental a un río limítrofe.

El mandatario justificó la decisión en que debe privilegiar los intereses de su país, cuya economía altamente dependiente de las exportaciones de materias primas necesita crear un clima de negocios amigable para las inversiones extranjeras.

No había nadie disponible en el Gobierno uruguayo y en UPM para comentar las declaraciones de Timerman.

La senadora uruguaya Lucía Topolansky, esposa de Mujica, relativizó los efectos contaminantes que el Gobierno argentino adujo para oponerse a la autorización “esta es la pastera menos contaminante del mundo y eso está probado”.