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El presidente del BCR detalló que para continuar con la recuperación se requerirá tener políticas macroprudentes, y nuevas reglas

Gestión - Lima

La pandemia y las medidas establecidas para frenarla (el aislamiento social obligatorio) impactarán negativamente en la economía del país, y en consecuencia, en la familiar. En este escenario, la pobreza podría representar cerca de 27% de la población al cierre del 2020, señaló Julio Velarde, presidente del BCR, en el Foro Económico organizado por la Cámara de Comercio Americana del Perú (AmCham).

De acuerdo con las últimas estimaciones y proyecciones de población del
INEI, Perú alcanza (al 30 de junio) los 32,6 millones de habitantes. Siendo así, y con el estimado del BCR, se obtiene -números aproximados- que 8,8 millones de peruanos serían pobres este año.

Y según la Enaho 2019 del INEI, el año pasado el índice de pobreza monetaria afectó a 20,2% de la población del país, que en términos absolutos se estima en 6,5 millones de personas pobres. Contrastando ambos resultados, unos 2,3 millones de peruanos más pasarían a la pobreza por el impacto del escenario actual. “Este año (la pobreza) podría terminar cerca de 27%, como consecuencia de la pandemia”, dijo Velarde.

Aunque no es el único determinante, el crecimiento económico es un factor relevante que explica parte del impacto en la pobreza. Así, el BCR proyectó que este año el PBI se contraería 12.7%; cifra que se explica sobre todo por las medidas sanitarias. Pero crecería 11% en el 2021. “No quiero criticar las medidas sanitarias, pero creo que las restricciones fueron bastante mayores respecto a otros países. Incluso, el proceso de aperturas de fases y los protocolos exigidos han sido más rigurosos. Creo que faltó más de comprensión de cómo funciona la actividad económica en general”, subrayó.

La proyección del banco supone que la sensatez macro se mantiene en lo que queda de este Gobierno y en el próximo. Además, que hay una vacuna el próximo año, lo que permitiría una recuperación del turismo y las actividades intensivas en contacto humano.

“La recuperación más fuerte se verá en el tercer trimestre y será paulatina en el cuarto trimestre, hasta llegar a niveles del 2019 en el 2022″, precisó.

Hacia adelante se necesitan políticas macro prudentes, reglas de juego claras y predecibles. Y si bien el impulso vendrá de sectores que no dependen de la demanda interna, todavía se puede empujar -si se utilizan mecanismos adecuados- el sector hipotecario, consideró. “La baja de tasa histórica del BCR todavía no se ha trasladado a tasas hipotecarias”, dijo.

La confianza

La participación de inversionistas no residentes representan 54,4% de los bonos soberanos peruanos. Para Velarde, esto exige que se mantenga la solidez macro, y la percepción de esta.

”Proyectos populistas que pueden aparecer no son conscientes que no solo se depende de los fundamentos macro, sino también de la percepción. Vamos atener déficit grande este año, y vamos a depender de financiamiento. Acceso preferencial al mercado y confianza de bonistas extranjeros... es esencial mantenerlos", indicó.

Velarde mencionó que “ya se está agotando Reactiva” (menor demanda de entidades financieras por recursos). “No creo que deba prolongarse (...) Ya queremos que acabe lo antes posible para ver qué otros programas podemos iniciar”, finalizó.

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