Más de la mitad de los trabajadores en las Américas residen en países en los que se siguen estableciendo restricciones de movilidad

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El desempleo en todas las economías continúa en aumento debido a la crisis generada por el covid-19. De acuerdo con un informe publicado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), América Latina es la región con la mayor contracción en las horas de trabajo en todo el mundo, con una pérdida de 47 millones de puesto con una semana de 48 horas y cree que es poco probable que los mercados laborales se recuperen plenamente para finales de 2020.

La situación que enfrenta el mercado laboral de la región es crítico, debido a que más de la mitad (51%) de los trabajadores en las Américas residen en países en los que se sigue estableciendo el cierre de lugares de trabajo en determinados sectores o para algunas categorías de trabajadores, detalló el texto presentado por el organismo.

A esto se le suma que 59% de los ocupados de la región está en sectores de riesgo alto o medio-alto de pérdida de empleo y solo 18% en riesgo bajo y los trabajadores más afectados se ubican en la parte baja de la distribución (ingresos laborales por debajo de la media), dijo Vinícius Carvalho Pinheiro, dirección Regional de la OIT durante una conferencia de prensa.

La OIT estima que en las Américas se ha perdido 18,3% de horas de trabajo, equivalente a 70 millones de empleos a tiempo completo, en el segundo trimestre de 2020. “Se trata de la mayor pérdida de horas de trabajo en las principales regiones geográficas y de la mayor revisión al alza al respecto desde que se publicó la cuarta edición del Observatorio de la OIT”.

El panorama que describe la agencia de Naciones Unidas también se refleja en los datos recientes que han entregado las autoridades. Por ejemplo, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística dio a conocer que en Colombia la población ocupada del país se redujo dramáticamente, pasando de 22,1 millones de colombianos en mayo de 2019 a 17,2 millones durante el mismo mes de este año.

Iván Daniel Jaramillo, del Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario, explicó que “las reformas son necesarias desde antes del confinamiento para corregir los problemas estructurales del sistema laboral colombiano que actualmente registra una informalidad que alcanza 66,3% y una tasa de desempleo juvenil que normalmente duplica la nacional”.

En el caso de Chile se conoció que el Instituto Nacional de Estadísticas (INE) informó que la tasa de desempleo nacional subió hasta 11,2% durante el trimestre móvil marzo-mayo, lo que significó cuatro puntos más que hace un año. “Esto revive el fantasma de una desocupación que podría bordear 25%, como mínimo”, dijo el Diario Financiero.

Con base en las cifras que reportaron recientemente países como Chile y Colombia, las cuales marcan la tendencia en el resto de países del vecindario, la OIT concluyó en su informe que se tendrá una recuperación más lenta en este continente en términos relativos. El organismo tiene previsto que la región podría registrar una cantidad total de horas de trabajo perdidas para finales del cuarto trimestre de 2020 que oscilaría entre 3% y 16%.

Esto no es algo exclusivo de América Latina y el Caribe, sino que es una situación que le está pasando factura a todos los mercados, lo cual se refleja en que la pérdida de empleos durante mayo y julio alcanzó 14% de las horas laborales en el mundo, citó la OIT en el informe titulado ‘Observatorio de la OIT: covid-19 y el mundo del trabajo’. La pérdida podría alcanzar los 140 millones de empleos.

Las mujeres y el empleo en la región
Según el estudio de la OIT, “a escala mundial, casi 510 millones de mujeres trabajadoras, a saber, 40% desarrollan su labor en esos sectores más afectados, en particular los de la hotelería y la alimentación y los comercios al por mayor y al por menor, así como en los servicios inmobiliarios, empresariales, administrativos y productivos. Según varias estimaciones, al 4 de junio 55 millones de trabajadores domésticos de todo el mundo, a saber, 72,3%, corrían un elevado riesgo de perder su empleo y sus ingresos como consecuencia de las medidas de confinamiento”.