En tanto, el crudo estadounidense WTI revertía parte del derrumbe del día anterior para anotar alzas de 1,78% a US$29,14 el barril

Reuters

Los precios del petróleo extendían su declive el martes para situarse en torno al umbral de 30 dólares, luego de perder una décima parte de su valor el día anterior debido a que la pandemia del coronavirus deterioraba la demanda y en momentos en que Arabia Saudita decidió elevar su producción de crudo.

A las 10:27 GMT, el crudo Brent caía 0,13% a US$30,01 por barril, en una sesión volátil que lo llevó previamente a cotizar en un máximo del día de US$31,25.

En tanto, el crudo estadounidense WTI revertía parte del derrumbe del día anterior para anotar alzas de 1,78% a US$29,14 el barril

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió que el país podría estar dirigiéndose a una recesión debido al estancamiento de la actividad productiva en el mundo y a la crisis de los mercados financieros.

Estados Unidos anunció que aprovecharía los precios bajos del petróleo para elevar sus reservas estratégicas, mientras que otras naciones y compañías están tomando medidas similares para mantener bien abastecidos sus tanques de almacenamiento.

"Pero estas instalaciones de almacenamiento se llenarán rápidamente", dijo Stephen Innes, estratega jefe de mercados de AxiCorp. "Si estos tanques se llenan, la demanda se hundirá y los precios del petróleo colapsarán de nuevo y los mercados tendrán que esperar a que Rusia y Arabia Saudita resuelvan su disputa antes de llegar a un punto de no retorno", declaró.

En medio de las fuertes pérdidas del consumo a partir de la epidemia de coronavirus, Arabia Saudita y Rusia iniciaron una guerra de precios del crudo luego de no poder llegar a un acuerdo sobre su pacto de recortes de suministros destinado a proveer respaldo al mercado.

La gigante Saudi Aramco dijo que probablemente ejecutaría sus planes de elevar la producción de crudo en abril y mayo y que estaba "muy cómodo" con un precio del barril en US$30.

En tanto, naciones en Norteamérica, Europa y Asia están tomando medidas sin precedentes para contener el virus, lo que recorta severamente la demanda de crudo y de productos refinados como gasolina y combustible para el transporte aéreo.