sábado, 8 de diciembre de 2012
La República Más
  • Agregue a sus temas de interés

Reuters

El Gobierno de Estados Unidos pidió al Congreso destinar US$60.400 millones en fondos federales adicionales para ayudar al país en los esfuerzos que adelanta para la recuperación de las zonas devastadas en la costa este por el huracán Sandy, que tuvo un devastador paso por la región en octubre de este año.

Fuentes legislativas, que pidieron permanecer en el anonimato, dieron a conocer a la prensa que la solicitud nacional de fondos adicionales está por debajo  de los US$82.000 millones que inicialmente habían pedido los Gobiernos de Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut para sus tareas de limpieza y reconstrucción. 
 
No obstante, los gobernadores de Nueva York, el miembro del partido demócrata Andrew Cuomo, y el representante de Nueva Jersey, el republicano Chris Christie, dieron su respaldo a la nueva cantidad solicitada por la el ejecutivo del electo presidente Barack Obama. 
 
Así mismo, los gobernadores dieron a conocer sus apreciaciones frente a la medida tomada por el presidente Obama y la importancia de que se defina con prontitud un monto para la recuperación de las zonas más afectadas. 
 
“El acuerdo de hoy sobre la solicitud de la administración al Congreso autorizaría más de US$60.000 millones en fondos que nos permitirán recuperar, reparar y reconstruir mejor y más fuerte que antes”, dijeron ambos gobernadores en un comunicado conjunto dado a conocer a los medios nacionales. 
 
El huracán Sandy, que dejó más de un centenar de muertos y causó extensos daños a la infraestructura en Nueva York, Nueva Jersey y Connecticut durante su paso, es considerado el desastre natural más costoso de Estados Unidos desde el huracán Katrina que afectó diferentes zonas del país en 2005. 
 
La solicitud realizada por el Gobierno de Obama se lleva a cabo en unos momentos de acritud entre el Congreso y la Casa Blanca sobre cómo evitar el “precipicio fiscal”, que durante el último año a captado la atención de analistas y fue uno de los principales puntos de debate durante las pasadas elecciones de noviembre. 
 
De acuerdo con las previsiones de los expertos, a partir de enero próximo, este abismo fiscal supondría al menos US$500.000 millones en aumento de impuestos y masivos recortes a los montos del presupuesto nacional destinados a gastos públicos. 
 
Los legisladores tienen por ahora la máxima prioridad de lograr un pacto fiscal para evitar la subida de impuestos a partir de enero próximo y no está claro cuándo podrían debatir la solicitud de ayuda para los estados afectados por Sandy.