La mayoría de los líderes buscan una respuesta decisiva tras más de 100.000 europeos muertos por covid-19 y sus economías golpeadas por el cierre

Bloomberg

Los líderes de la Unión Europea reunidos en Bruselas por segundo día están cerrando un acuerdo para un paquete de estímulo de US$798.904 millones (750.000 millones de euros) después de que el gobierno holandés indicó su apoyo a la dirección de las negociaciones.

Una nueva propuesta presentada el sábado, que mantendría el tamaño total del fondo igual pero reduciría la cantidad distribuida como donaciones en 50.000 millones de euros, es un paso importante en la dirección correcta, según un funcionario holandés familiarizado con las conversaciones, quien pidió no ser identificado porque el proceso es privado. El nuevo plan vería desembolsados ​​US$513.581 millones (450.000 millones de euros) como subvenciones y un funcionario de la UE dijo que estaba obteniendo un apoyo considerable en la sala.

Las conversaciones avanzan después de que el primer día de la cumbre terminó en acritud, dejando el plan del bloque para ayudar a sus economías a sanar del coronavirus en la balanza. Lo que está en juego no es solo la cantidad de fondos que se otorgarán a los países, sino la capacidad de la UE en su conjunto para ofrecer una solidaridad significativa a sus 27 miembros e impulsar una integración financiera sin precedentes.

La mayoría de los líderes buscan una respuesta decisiva del bloque con más de 100.000 europeos muertos por covid-19 y sus economías golpeadas por el cierre. Sin embargo, sentados juntos en Bruselas por primera vez en cinco meses, pasaron gran parte del viernes ensayando sus posiciones iniciales y discutiendo sobre una solicitud holandesa de un mecanismo que permitiera a los estados miembros retrasar el desembolso de fondos.

En un guiño a las demandas holandesas, el nuevo plan incluiría un "súper freno de emergencia" que permitiría a un solo estado miembro retrasar un desembolso si tuviera preguntas sobre si los fondos se utilizarían de manera adecuada. Los gobiernos tendrían tres días a partir de cuando la comisión apruebe un pago para presentar sus objeciones y luego el asunto deberá ser tratado por los líderes de la UE o los ministros de finanzas.

El primer ministro holandés, Mark Rutte, ha insistido en que no permitirá entregar a los miembros del sur más afectados por el virus sin garantías de hierro fundido, según lo previsto, para proyectos que mejorarán sus economías. Otros países, y la comisión, que tradicionalmente vigila los planes de gasto nacional, están preocupados de que demasiadas restricciones hagan que el fondo sea inviable y acumulen problemas políticos para el futuro.

Estímulo verde

El mecanismo le da a los países individuales más voz sobre cómo se gasta el dinero, pero también requeriría que cualquier problema sea tratado rápidamente. Los ministros de finanzas también podrían manejar disputas, abordando las preocupaciones de varios gobiernos de que escalar el tema a los líderes politizaría demasiado el proceso y provocaría demoras.

El paquete general en discusión por los líderes de la UE vale aproximadamente 1,8 billones de euros. Un poco más de 1 billón de euros se distribuirán en subvenciones del presupuesto ordinario del bloque con otros 750 mil millones de euros del paquete de estímulo de emergencia. Alemania aporta la mayor parte del presupuesto del bloque.

Casi un tercio de este total tendrá que estar comprometido con proyectos que transformen a la UE en una economía baja en carbono. No se aprobarán los gastos que no sean consistentes con el Acuerdo de París sobre el cambio climático, lo que convierte al posible acuerdo en el mayor estímulo verde que el mundo haya visto

El plan también introduciría nuevas formas para que la UE genere ingresos, incluido un impuesto sobre los residuos plásticos no reciclados que se implementaría en enero de 2021. La UE también presentaría propuestas el próximo año sobre un mecanismo de ajuste de la frontera del carbono y un impuesto digital, que entraría en vigencia a más tardar el 1 de enero de 2023.

La nueva propuesta dice que la "condicionalidad del estado de derecho bajo el régimen será genuina", y que cuando se identifiquen las transgresiones, la Comisión Europea propondrá medidas "apropiadas y proporcionadas" que serán aprobadas por mayoría cualificada.