Ventas de la marca sueca H&M cayeron 46% en marzo, mientras que las del grupo empresarial dueño de Zara, Inditex, bajaron 24%

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

El aumento de las compras online y la disminución de clientes en los centros comerciales son dos factores que le venían pasando factura a los ingresos de los grandes retailers alrededor del mundo, hasta el punto que compañías como Forever 21, Sears Holdings Corp y Toys ‘R’ Us se declararon en bancarrota algunos meses atrás.

A los retos que venía afrontando la industria minorista se le sumó la llegada del covid-19, que obligó a los gobiernos a ordenar el cierre temporal de las tiendas físicas. Esto generó que las compañías del sector que aún no habían sentido la avalancha de las nuevas tecnologías en todo su esplendor empezarán a vivir una mala hora, como es el caso de H&M y Zara, entre otras.

La sueca Hennes and Mauritz (H&M), que logró ingresos por US$24.322 millones en el año fiscal 2018, informó que sus ventas cayeron 46% en marzo producto de que tres cuartas partes de sus 5.000 tiendas en el mundo, que no son de su propiedad, permanecen cerradas mientras termina el estado de alarma por la crisis del covid-19, segúnla información publicada por la firma.

H&M también dio a conocer que solicitó Expediente de Regulación Temporal de Empleo (Erte) para 121 trabajadores de sus puntos en España. A esto se le suma que según estimaciones de Bloomberg, los ingresos de este marca, la tercera firma textil más importante del mundo luego de The TJX Companies e Inditex, podrían desplomarse 47,3% en el segundo trimestre de este año, mientras que en el tercer trimestre, la reducción podría ser de 13,7%. Esto partiendo de que la empresa retome sus operaciones a medida que de las reactivaciones.

Las otras compañías que están sintiendo la reducción en la facturación producto del covid-19 y las nuevas tendencias entre los consumidores son Zara, Pull&Bear, Massimo Dutti, Bershka, Stradivarius, Oysho, Zara Home y Uterqüe, las cuales conforman el grupo Inditex que presentó una disminución en sus ventas de 24% en marzo.

La caída en los tiquets del segundo grupo textil más grande del mundo, de acuerdo con la más reciente publicación de Deloitte, fue producto del cierre de las tiendas por la pandemia.

Esta situación podría mejorar debido a que “el grupo inició la reapertura de decenas de tiendas de menos de 400 metros cuadrados con cita previa en toda España”, citó Expansión.

A la lista de las firmas que no la está pasando bien en la actualidad se le suma Forever 21, la cual antes de la pandemia se había declarado en quiebra y debía alrededor de US$347 millones a sus proveedores, por lo que anunció el cierre de 178 tiendas en el mercado estadounidense. Aunque aún no se conoce el impacto de la pandemia en su operación, los analistas estiman que esto empeorará la crisis empresarial.

LOS CONTRASTES

  • Raúl ÁvilaExperto en empresas

    “Los cierres potencian las marcas que pueden operar como Éxito, pero no en categorías de ropa, ya que el consumo está enfocado en otras categorías como productos de aseo”.

  • Luis Fernando MartinConsultor empresarial internacional

    “Se deben reinventar en materia de catálogo digital y todo lo que tiene que ver con conectarse con los consumidores a través de consejos de moda, por ejemplo”.

La situación actual que enfrenta la industria minorista, en especial las marcas que están enfocadas en el negocio textil, mejoras para el hogar y grandes almacenes como el Corte Inglés debe leerse como una oportunidad, según los expertos, ya que es el momento para que las empresas se reinvente.

Sobre esto, Luis Fernando Martin, consultor empresarial internacional, explicó que “unos de los temas que se deben potenciar son lo que tiene que ver con comercio electrónico, todo lo que se relaciona con nuevos medios, canales alternativos y la generación de un tráfico bastante alto en todo el tema de la virtualidad”.

El mal momento que atraviesa el sector de retail se refleja en que según “un informe elaborado por Boston Consulting Group (BCG) se estima que el comercio textil perderá entre 25% y 35% de su negocio a nivel mundial este año, lo que supondrá un descenso de ventas de entre US$450.000 millones y US$600.000 millones”, citó el diario Expansión.

Lo que el covid-19 está generando es un cambio en el consumidor que ya no querrá ir a las tiendas donde hay mucha gente a medirse ropa que se midieron más personas y además buscará prendas de larga duración y no de temporadas, por lo que el futuro comercial para las grandes marcas no sería el más prometedor.

Las otras movidas que muestran el panorama que afronta la industria
La firma más grande de América Latina enfocada en la categoría de mejoras para el hogar, Falabella, anunció que reprogramará 40% de las inversiones para este año, además de rebajar 25% la remuneración del directorio. El Corte Inglés señaló que sus ventas se han disminuido 20% y suspendió el pago del alquiler en los edificios que no son de su propiedad. El cierre de tiendas y otras estrategias, potencian las ventas de compañías que pueden operar, dijo Raúl Ávila especialista en empresas.

Las tendencias de consumo y retail anunciadas por Kpmg
De acuerdo con el estudio 'Principales tendencias en la industria de Retail y CPG. Su impacto en América del Sur' de Kpmg, las ocho preferencias que se destacarán entre los consumidores teniendo en cuenta el escenario actual con el covid-19 son la confianza como motor de crecimiento, las personas en el centro (las personas se están empoderando), la experiencia del cliente y la generación de lealtad, un modelo basado en el uso eficiente y protegido de los datos personales.

Las otras tendencias son nuevas plataformas y modelos de negocio, cooperación y colaboración (las compañías deben trabajar para que las tener los productos en disponibles en la forma y el tiempo pactados), una cadena de suministro inteligente y receptiva construida alrededor de la conveniencia del cliente es determinante y la tecnología como base para el desarrollo, resaltó el análisis de Kpmg.

Sobre esto,  Fernando Gamboa, socio líder de la industria de Consumo y Retail de KPMG en América del Sur, señaló que “la tecnología ha dejado de ser un complemento para transformarse en una necesidad, desde que toda la cadena de suministro del retail depende de ésta. De hecho, las ventajas competitivas de los retailers nunca fueron tan dependientes de la tecnología como en este momento, una situación que se ha visto sumamente intensificada por el brote de covid-19”.