Según el estudio presentado, el hambre en América Latina y el Caribe podría afectar a casi 67 millones de personas en 2030

Paola Andrea Vargas Rubio - pvargas@larepublica.com.co

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (Fida), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (WFP), y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) entregaron una nueva versión del informe 'El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo 2020 (Sofi, por su sigla en inglés)", en el que detallaron que el hambre en América Latina y el Caribe podría afectar a casi 67 millones de personas en 2030.

Esta proyección parte de que el hambre la región afectó a 47,7 millones de personas al cierre del año pasado. Esto se traduce en que actualmente a 7,4% de la población, y se espera que aumente al 9,5% para 2030. Según el Representante Regional de la FAO, Julio Berdegué, “estamos peor ahora que cuando la región se comprometió con los Objetivos de Desarrollo Sostenible en 2015. Desde entonces, 9 millones de personas más viven con hambre”.

"A nivel subregional, se prevé un aumento de 3 puntos porcentuales en el hambre en América Central para 2030, es decir, 7,9 millones de personas. En América del Sur, la proyección es que el hambre aumentará a 7,7%, lo que equivale a casi 36 millones de personas. Aunque el Caribe ha logrado avances, tampoco está en la senda para alcanzar el objetivo de reducción del hambre de los ODS para 2030: se estima que, en 2030, 6,6 millones las personas vivirán con hambre en esa zona", citaron las organizaciones en el informe.

A esto se le suma que mantener una dieta saludable es costoso en los países de la región, por lo que los organismos alertaron sobre el aumento de la obesidad. Alrededor de 7,5% de los menores de cinco años en la región tienen sobrepeso, esto está por encima del promedio mundial, que actualmente se ubica en 5,6%.

Esto se deba a que, por ejemplo, "América Latina y el Caribe registra el costo más alto para comprar una dieta que cubra las necesidades energéticas mínimas, su promedio está en US$1,06 por persona al día. Esta cifra es 34% más cara que el promedio global".