Los ingresos, no obstante, se han disparado un 36,8% en la recta final de 2019, por encima de los 4.000 millones de dólares y de las previsiones de los analistas

Diario Expansión - Madrid

Uber Technologies sigue lejos de la rentabilidad. La compañía estadounidense de transporte de pasajeros y comida a domicilio ha registrado unas pérdidas de US$1.100 millones  (990 millones de euros) en el cuarto trimestre del año, lo que supone un incremento del 24% respecto a los números rojos de 887 millones del mismo periodo de 2018.

Los ingresos, no obstante, se han disparado un 36,8% en la recta final de 2019, por encima de los 4.000 millones de dólares y de las previsiones de los analistas. Las cuentas de Uber han sufrido en el cuarto trimestre una subida de costes, que se elevaron un 25%, hasta más de 5.000 millones de dólares, debido al desarrollo de su  filial de transporte de comida a domicilio Uber Eats.

No obstante, tres cuartas partes del negocio de la tecnológica continúa procediendo del transporte de pasajeros, donde Uber opera en unas setecientas ciudades de todo el mundo.

El volumen de reservas de la compañía se elevó un 28%, hasta US$18.130 millones de dólares, también por encima de las expectativas, mientras los usuarios mensuales activos ascendieron a US$111 millones, más de lo previsto.

Menos pérdidas brutas
Las pérdidas trimestrales de Uber sin contar intereses, impuestos, amortizaciones y depreciaciones bajaron hasta los 615 millones del año, frente a los 817 millones registrados en 2018 y los 705 millones que calculaban los analistas.

Esta evolución acerca a Uber a la rentabilidad, objetivo que la compañía quiere
alcanzar a finales del año que viene. De esta manera, las acciones de la tecnológica fundada por el controvertido Travis  Kalanick subían cerca del 5%, en el cierre prolongado de Wall Street y tras la presentación de los resultados.

Las acciones de la compañía se intercambiaban a casi 39 dólares, todavía lejos de los US$45 dólares por título a los que comenzó a cotizar Uber a mediados de año. Desde  entonces, la tecnológica nunca se ha consolidado por encima del precio de salida, protagonizando una de las peores OPVs del sector tecnológico. En el ejercicio completo, Uber registró pérdidas de 8.500 millones de dólares,  mientras los ingresos se situaron en 14.150 millones de dólares, un 25% más.