Esta contingencia en otros países ha sido testimonial porque la mayoría de juntas se celebran en mayo

Diario Expansión - Madrid

Los bancos de la eurozona han retenido en sus balances más de US$29.000 millones que iban a pagar en dividendos para afrontar con más garantías de éxito esta crisis y no disminuir el nivel de financiación a familias y empresas, de acuerdo con datos del BCE.

"Según la información que tenemos ahora mismo, había US$37.000 millones en dividendos que se suponía que se iban a pagar y más de US$29.000 millones han quedado por el momento retenidos al completo en los balances de los bancos y eso es un resultado importante", explicó ayer Andrea Enria, presidente del Consejo de Supervisión del BCE durante una comparecencia telemática en la Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

El 27 de marzo, el BCE recomendó a los bancos bajo su supervisión (unos 130) no pagar dividendos con cargo a 2019 y 2020 hasta al menos el 1 de octubre y paralizar cualquier programa de recompra de acciones propias, otra fórmula de retribución al accionista muy común.

Enria se felicitó ayer de que el sector haya seguido "correctamente" esa recomendación. Según dijo se ha conseguido "una muy amplia cobertura" de esta medida gracias a que los supervisores nacionales extendieron la sugerencia al conjunto de las entidades. "La mayoría de bancos ha cumplido con nuestra recomendación", dijo. Según explicó, los únicos bancos que han pagado dividendos lo han hecho por dificultades legales para hacer lo contrario puesto que los accionistas ya habían aprobado en junta general su reparto.

Así ha sucedido en España en los casos de Bankia, Bbva, Bankinter y Sabadell. Sin embargo, esta contingencia en otros países ha sido testimonial porque la mayoría de juntas se celebran en mayo. "En todos los demás casos ha habido muy buena disciplina", constató Enria.

El alto ejecutivo del BCE resaltó ante los europarlamentarios que la banca europea es hoy "muy resistente" y aseguró que el BCE está empeñado en garantizar que las entidades sigan apoyando la economía real con financiación "en el futuro", también durante la recuperación económica.