.
HACIENDA Herencias complicadas: la señora Yellen y su pequeño dilema de los US$4,5 billones
miércoles, 12 de julio de 2017

las actas de la última reunión de la Fed mostraron que, puertas adentro, tampoco hay mucha claridad. Sobre lo único que parecen acordar es que todo debe ser muy, pero muy lento.

El Cronista

Menuda al punto de camuflar sus recientes 70 e imperturbable como toda banquera central que se precie, la señora Janet Yellen, la primera mujer en la historia en liderar la Fed, enfrentará en estos dos días nuevamente a los congresistas de EE.UU. Con su resplandeciente casco de pelo blanco, sus facciones estrictas y su esporádica sonrisa aniñada, la sagaz titular de la Fed deberá pasearse por infinidad de temas espinosos. Pero lo que todos esperan es una definición: cuándo empezará a desarmar ese balance atiborrado de bonos que es la herencia de Ben Bernanke, aquel gris profesor de Princenton que en medio de la peor crisis en generaciones tuvo que calzarse el traje de superhéroe.

Muchos arriesgan que será en septiembre, aunque el clásico tire y afloje para subir el techo de la deuda norteamericana por esa época puede ser un telón de fondo poco propicio. Quizás quede para diciembre, pero a dos meses del final del mandato de la banquera y con un Trump poco proclive a confirmarla, Yellen apenas llegaría a poner en marcha esta última fase de la retirada monetaria. Nadie sabe a ciencia cierta. Y las actas de la última reunión de la Fed mostraron que, puertas adentro, tampoco hay mucha claridad. Sobre lo único que parecen acordar es que todo debe ser muy, pero muy lento. Como dijo uno de los gobernadores del banco hace poco, el proceso será tan aburrido como ver secarse pintura fresca.

En materia de tasas, es cierto, la normalización ya está en marcha. Después de largos años de dinero ultra-barato, la primera suba del costo del dinero llegó en diciembre del 2015. Hubo que esperar otro año para la segunda, en diciembre de 2016, y este año ya hubo dos retoques, en marzo y en junio. El consenso es que aún falta otro ajuste en 2017 que dejará la tasa de referencia en un rango de 1,25%-1,50% antes de que se termine el año.

Pero, ¿qué pasa con el balance infladísimo de la Fed, una cartera atestada de bonos que se compraron para inyectar liquidez en forma masiva en los últimos años? Antes de la crisis financiera, ese balance apenas rozaba los US$900.000 millones. Hoy alcanza US$4,5 billones entre títulos de Tesoro y activos vinculados con hipotecas. El derrotero incluyó tres rondas del llamado "quantitative easing", esto es, justamente, varias vueltas de adquisiciones de títulos en el mercado que mantenían aceitada la economía y domesticadas las tasas. La primera ronda fue en noviembre del 2008, la segunda en noviembre del 2010 y la última en septiembre del 2012, cuando se hizo además la promesa al mercado de que las tasas permanecerían en torno a cero al menos durante todo 2015. Ahora se trata de reducir esa tenencia colosal y hacerlo sin alterar a inversores que ya están ansiosos por la mera anticipación de la movida. Después de todo, no implica otra cosa que seguir retirando esta sobredosis de estímulo a una economía que necesita empezar a caminar sola.

Crípticos como siempre, los banqueros centrales dicen poco pero se encargan de ir "telegrafiando" con mucha antelación cuáles serán sus próximos movimientos. Yellen ya dijo que está lista para encarar la tarea de achicar esa monstruosa cartera y aseguró que sería "relativamente pronto". Incluso ya trazó un cronograma hiper-gradual mediante el cual dejará de reinvertir lo que ingresa por la tenencia de esos títulos. Primero serán US$10.000 millones mensuales, al trimestre siguiente se sumarán US$10.000 millones más y así hasta llegar a US$50.000 millones de acá a un año. Nadie habla de vender posiciones sino apenas de dejar de volcar nuevamente en el mercado lo que se percibe por las tenencias que ya están en cartera. Pero cuándo ocurrirá.... eso es otra cosa.

Los informes de los grandes bancos de inversión igual arriesgan algunas especulaciones. Según Goldman, el recorte del portfolio será de US$1,1 billones, un 25%, y llevará hasta el 2020. Bank of America cree que sólo puede reducirlo en US$1 billón antes de que los mercados de dinero muestren signos de estrés. UBS estima que el proceso llevará entre tres y cuatro años, asumiendo que se evite una recesión en el medio. Y considera que habrá suba de tasas en septiembre, mientras que la reducción del balance será a partir de diciembre. El mercado de futuros igual no comparte ya que con un 40% hoy refleja el doble de probabilidades de un alza en diciembre.

No es fortuito que en la Fed quieran ser tan cautos. Todos tienen muy fresca la vivencia de Bernanke cuando precisamente en una audiencia frente al Congreso, un 22 de mayo de 2013, anunció el llamado "tapering", esto es, la decisión de empezar a moderar las compras de bonos en el mercado en forma progresiva, una reducción de apenas US$10.000 millones mensuales. La virulencia con la que reaccionó el mercado fue tal que el "tapering" finalmente recién arrancó en diciembre. La tasa a 10 años subió casi un punto (de 2% a casi 3% anual en tres meses) y el riesgo emergente se disparó de 262 a 370 puntos básicos. Eso es, antes de que Bernanke atinara siquiera a hacer nada. Es que el mercado venía subido al estímulo como a una ola de liquidez milagrosa: el S&P500, por ejemplo, trepó 250% desde los mínimos de la recesión. Finalmente, Bernanke hizo lo que había anunciado y para octubre del 2014 la última y tercera ronda del "quantitative easing" (QE3) se había terminado. Desde entonces, el portfolio dejó de crecer. Pero ya sumaba US$4,5 billones.

Ahora la preocupación es similar. Ya la suba de la tasa de referencia de la Fed viene incrementando el interés de los títulos estadounidenses a 10 años, lo que encarece el costo de financiación para la Argentina, que paga un plus (o spread) sobre esa tasa (y que necesita del endeudamiento externo para paliar la brecha fiscal). Desde el último incremento en la reunión del 14 de junio, esta tasa a 10 años creció de 2,15% a 2,35% aunque todavía no volvió a los niveles de 2,60% que llegó a tocar en la era Trump.

Quizás entre hoy y mañana, en el Congreso, la señora Yellen le arroje alguna otra migaja al mercado como para que vaya digiriendo cómo será este proceso. Quizás hasta se dé el gusto de hacer historia siendo ella quien culmine esta "exit strategy" del estímulo monetario fenomenal al que obligó la crisis. "Me gusta, la respeto", dijo hace poco un siempre volátil Trump, después de haberla denostado durante toda la campaña electoral. Pero con o sin Yellen, el mercado deberá asimilar que poco a poco las delicias de la ultra-liquidez están quedando atrás.

MÁS DE GLOBOECONOMÍA

Hacienda 16/06/2021 Vladimir Putin dice que hay "muchos asuntos pendientes" en primera cumbre con Biden

La cumbre entre los mandatarios de Rusia y Estados Unidos tiene como finalidad descongelar las tensas relaciones entre los países

China 16/06/2021 China cumple su amenaza y oficializa que liberará reservas de cobre para controlar el alza de materias primas

Esta medida se suma a la tomada por el Consejo de Estado cuando indicó que habrá "tolerancia cero" en actividades ilegales relativas a los precios

Hacienda 16/06/2021 La Fed mantiene las tasas de interés en cero y anuncia posibles cambios hasta 2023

La recuperación económica de EE. UU. está cobrando fuerza a medida que se eliminan las restricciones comerciales y aumenta actividad

MÁS GLOBOECONOMÍA