El primer accidente de esta aeronave fue el 29 de octubre en Indonesia, donde murieron 181 pasajeros.

Johnny Giraldo López - jgiraldo@larepublica.com.co

El segundo accidente en cinco meses de un Boeing 737 Max 8 generó dudas sobre la seguridad en vuelo que ofrece el modelo del mayor fabricante de aeronaves en Estados Unidos. Después de la última tragedia en Etiopía, que terminó en la muerte de sus 157 ocupantes, cerca de 30 aerolíneas y una decena de países prohibieron su uso hasta determinar las causas exactas del accidente. En América Latina, la medida incluye a Aeroméxico (con 6 aviones), Gol (7) y Aerolíneas Argentinas (5), que componen una cuota de 18 aeronaves en tierra, los cuales suman 4.356 sillas si se tiene en cuenta que cada unidad ofrece 242 asientos.

A modo general, Boeing ha entregado 350 aviones modelo 737 Max 8 a un aproximado de 46 aerolíneas. La mayor cuota de estas aeronaves se concentra en el mercado chino, donde hay un total de 97 ejemplares que representan 20% de sus existencias a nivel global y, además, tienen asignadas el mayor número de rutas.

“Es clave atender las recomendaciones de los fabricantes y operadores tras el estudio y saber de quién es la responsabilidad. Mientras tanto, la oferta sufrirá un impacto importante y dependerá tanto de las autoridades como de las aerolíneas tener un plan de contingencia para superar el problema”, dijo Gilberto Salcedo, expresidente de la Asociación de Transporte Aéreo en Colombia (Atac).

Las rutas entre países de América Latina que más se verían afectadas son México D.F.-Bogotá y México D.F.- Quito. También impacta algunos trayectos que incluyen a Estados Unidos y parten desde Miami a Santo Domingo, Barbados, Trinidad y Tobago y Quito. Todas estas frecuencias se repiten ida y vuelta más de 40 veces por semana, según las aerolíneas.

“Todas las rutas necesitarán reacomodaciones y las aerolíneas estarán obligados a utilizar otros modelos para no romper las condiciones. Este es un llamado a las empresas para que renueven sus flotas con normas de seguridad más actualizadas”, agregó Salcedo.

El primer accidente de esta aeronave fue el 29 de octubre en Indonesia, donde murieron 181 pasajeros. Hasta el momento, no hay un dictamen de las causas, por lo que los analistas consideran que la inmovilización de las aeronaves no resolverá la falla y las rutas tendrán que operarse con otras referencias de la misma capacidad.

Dos accidentes y el mismo avión

Según los analistas, los síntomas del accidente en Indonesia y el registrado en Etiopía, guardan similitudes, aunque a su vez aseguran que es muy pronto para determinar culpables en las tragedias.

De acuerdo con FlightRadar 24.com, “los despegues de ambas aeronaves se parecen en que no tomaron la altitud correcta y descendieron en los primeros dos minutos cuando deberían ascender”.

Pese a esta información, la Administración Federal de Aviación en Estados Unidos (FAA) decidió avalar la aeronave de Boeing como un vehículo seguro y no aplicó medidas preventivas a pesar de que más de una decena de países lo hicieran. Analistas ven esta decisión como una afrenta en contra de las decisiones de Europa y China de cara a los recortes en las rutas y amplias reacomodaciones.

“La FAA está arriesgando su reputación con esta decisión y la seguridad de los pasajeros. Como mínimo, debería tomar medidas preventivas a favor de los usuarios y no omitirla para favorecer a particulares”, dijo a medios de comunicación, Ray LaHood, exsecretario de Transporte de los Estados Unidos.

La decisión del órgano regulador también se explica con los intereses comerciales de la compañía. Según datos entregados por Boeing, la compañía tiene alrededor de 5.000 modelos Max 8 en fila para producción con 80 operadores, por lo que un veto en suelo estadounidense tendría un impacto fatal en sus finanzas.

Sumado a esta coyuntura, los expertos creen que venían más órdenes en camino como producto de las conversaciones que sostienen EE.UU. y China para nivelar su balanza comercial.

“Viajar en avión sigue siendo la forma más segura de viajar en el mundo, según los últimos estudios. La industria debe encaminarse a la prevención”, indicó Marco Rudiger, representante regional de Iata.