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La caída registrada entre abril y junio es 13,3 puntos superior a la de los tres primeros meses del año cuando se contrajo un 5,2%

Expansión - Madrid

El Producto Interior Bruto (PIB) se desplomó un 18,5% en el segundo trimestre respecto al anterior y retrocedió hasta un 22,1% en tasa interanual en mitad de la pandemia del Covid-19, según ha publicado hoy el Instituto Nacional de Estadística.

La caída registrada entre abril y junio es 13,3 puntos superior a la de los tres primeros meses del año cuando se contrajo un 5,2%. De esta forma, España entró oficialmente en recesión al sumar dos trimestre consecutivos en negativo.

La secretaria de Estado de Economía y Apoyo a la Empresa, Ana de la Cueva, señaló que esta caída histórica del PIB está "en línea" con las previsiones del Gobierno y que los datos más recientes muestran una "reactivación" económica, con lo que incidió en que ahora es "esencial" contener los rebrotes.

Quiso incidir en que los datos corresponden a "los momentos más duros de la hibernación" y a partir de mayo "vamos observando cómo se va iniciando gradualmente la recuperación de la actividad", con indicadores mensuales o diarios que "van mostrando cómo se va produciendo una reactivación".

¿Qué lastra la economía?
En este periodo el hundimiento económico se vio impulsado por una caída sin precedentes del consumo de los hogares (-21,2%) y de la inversión (-21,9%) mientras el país estaba confinado en sus hogares para frenar la escalada del Covid-19.

En conjunto, la demanda nacional se contrajo en el segundo trimestre un 16,6%.

Respecto al sector exterior, hay que destacar el desplome de las exportaciones (-33,5%) y las importaciones (-28,8%).

Por el lado de la oferta, el sector más castigado en estos meses fue la construcción que vio cómo su actividad retrocedió hasta un 24,1%. También sufrieron importantes caídas los servicios (-19,1%) y la industria (-18,5%). El único sector que se libró de los descensos fue la agricultura que avanzó un 4,4%.

Así se comporta el PIB respecto a hace un año
SI se comparan las cifras de este segundo trimestre con las registradas un años antes (entonces sin rastro de la pandemia), los desplomes son muy profundos e inéditos.

Concretamente, el gasto en consumo final descendió un 18,1% respecto al mismo trimestre de 2019. Esta tasa fue 14,7 puntos inferior a la del primer trimestre.

El gasto en consumo final de los hogares experimentó un decrecimiento interanual del 25,7%, 19,9 puntos menos que en el trimestre pasado. Por su parte, el gasto en consumo final de las Administraciones Públicas presentó una variación interanual del 3,5%, una décima inferior a la del trimestre precedente.

La formación bruta de capital registró un descenso del 25,8%, superior en 20,5 puntos al del trimestre anterior.

La inversión en activos fijos materiales decreció a una tasa interanual del 30,8%, lo que supuso 22,4 puntos más que en el trimestre precedente. Por componentes, la inversión en viviendas y otros edificios y construcciones disminuyó 22,6 puntos, pasando del 8,3% al 30,9%, mientras que la inversión en maquinaria, bienes de equipo y sistemas de armamento disminuyó 23 puntos al presentar una tasa del 32,3%, frente al 9,3% del trimestre anterior.

Además, el INE ha destacado que la contribución de la demanda nacional al crecimiento interanual del PIB fue de 19,2 puntos,15,5 puntos inferior a la del primer trimestre. Por su parte, la demanda externa presentó una aportación de 2,9 puntos, 2,5 puntos menos que en el trimestre anterior.

En cuanto a la demanda externa, las exportaciones de bienes y servicios presentaron una variación del 38,6% respecto al segundo trimestre de 2019, lo que supuso 32,5 puntos menos que en el trimestre anterior.

Esta variación se produjo por un descenso en las tasas interanuales de las exportaciones de bienes (del 3,7 al 28,5%) y de las exportaciones de servicios (del 11,2% al 60,2%).

Dentro de éstas, el gasto de no residentes en el territorio económico disminuyó 68,3 puntos (del 25,4% al 93,7%).

Las importaciones de bienes y servicios variaron un 33,1% respecto al mismo trimestre del año anterior, 27,6 puntos menos que en el primer trimestre. Esta desaceleración se explica por la disminución en las importaciones de bienes (del 5,2% al 30,2%), junto con un descenso en la tasa de variación interanual de las importaciones de servicios (del 6,6% al 45,3%). Por su parte, el gasto de residentes en el resto del mundo decreció 81,6 puntos su variación interanual este trimestre (del 8,2% al 89,8%).

Casi 3,34 millones de empleos menos en un año
El INE señala que la situación provocada por el coronavirus hace que ciertas variables, como las horas efectivamente trabajadas, sean más relevantes en los momentos actuales a la hora de medir la evolución del empleo. "Se considera que esta variable, frente a los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo, es la que refleja de manera más clara los efectos inducidos en el empleo por la pandemia y las sucesivas medidas adoptadas para combatir sus efectos", apunta.

El empleo de la economía, en términos de horas trabajadas, cayó en el segundo trimestre un 21,4% respecto al trimestre anterior. Esta tasa es de menor magnitud que la de los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo (del -17,7%, lo que supone 15,8 puntos menos que en el primer trimestre) debido a la reducción que se observa en la jornadas medias a tiempo completo (-4,5%).

En términos interanuales, las horas trabajadas decrecen un 24,8%, tasa 20,6 puntos inferior a la del primer trimestre. Por su parte, los puestos equivalentes a tiempo completo retroceden un 18,5%, esto es, 17,9 puntos menos que en el primer trimestre, lo que supone que en un año se han destruido casi 3,4 millones de puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo.

El deflactor implícito del PIB aumentó un 1,3% respecto al mismo trimestre de 2019, tres décimas menos que en el trimestre pasado, mientras que la remuneración de los asalariados bajó un 13,1% interanual, tras reducirse el número de asalariados en un 16,4%. El excedente de explotación, por su parte, cayó un 26% en el segundo trimestre, su mayor descenso en la serie histórica.

El PIB a precios corrientes registró una disminución interanual del 21,1%, hasta los 244.877 millones de euros, con lo que retrocedió a niveles de hace 14 años. Concretamente, no se registraba un valor tan bajo desde el segundo trimestre de 2006.

España lidera las caídas de la UE
España, con un descenso del PIB del 18,5% en el segundo trimestre del año frente al primero, fue el país de la UE que registró la mayor caída de los diez analizados, según los datos avanzados por la oficina de estadística europea Eurostat.

A la caída de España le sigue la de Portugal (-14,1%), Francia (-13,8%) e Italia (-12,4%). Mientras, Lituania (-5,1%) fue la que menos cayó de los diez países europeos analizados por Eurostat.

El descenso histórico experimentado por la economía española es superior al de la media europea (-11,9%) y de la eurozona (-12,1%), que también fueron descensos sin precedentes en la serie que considera Eurostat y que comienza en 1995.

Si se analiza la variación interanual del segundo trimestre, España también fue la que más se desplomó, con un 22,1%. Le siguió Francia (-19%) e Italia (-17,3%). Por su parte, Lituania fue la menos afectada (-3,7%).

En este caso, la economía europea en su conjunto registró un descenso del PIB del 14,4%, y la economía del euro se anotó un -15%.