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DIARIO FINANCIERO

El metal precioso ha logrado afirmarse sobre las US$2.000 por onza por una serie de factores, pero hay dudas sobre si se mantiene

Diario Financiero - Santiago

Los tiempos inciertos tienden a subirle el perfil al oro como inversión, considerando que se ve al metal precioso como uno de los activos refugio por excelencia, pero una combinación de factores más amplia ha hecho explotar el precio del commodity hasta llevarlo a nuevas alturas.

Después de encontrar un mínimo en lo que va del año en US$1.471,24 a mediados de marzo de este año, la cotización spot del oro ha escalado hasta los US$2.037,42 por onza en los que se encuentra a esta hora, según datos de Bloomberg.

Esto arroja una subida de más de 38% en poco menos de cinco meses. Y ampliando la mirada, desde la meseta en que cotizaba en agosto del año pasado, en torno a US$1.200 por onza, el precio se ha empinado un vertiginoso 67%.

A esta hora, el precio spot del commodity dorado sube 1,13%, mientras que los futuros suben 1,51% hasta los US$2.051,60 por onza en el mercado de materias primas de Chicago, Comex.

Para el jefe de Next Generation Research de Julius Baer, Carsten Menke, "todas las piezas han tomado su lugar" en el rally del oro.

Además de un brote de covid-19 que no se ha logrado controlar en Estados Unidos y la renovadas tensiones entre el país norteamericano en China, que han dejado a los inversionistas con mayor aversión al riesgo, el ejecutivo destaca la caída en la cotización del dólar.

Actualmente, el Dollar Index, que mide la cotización multilateral del billete estadounidense al contrastarlo con una canasta de monedas duras, se encuentra en su menor nivel desde mayo de 2018, mientras que los inversionistas sopesan con cautela la situación de la economía estadounidense y la negociación de los detalles del masivo plan de estímulo de US$1 billón (millón de millones).

"Como resultado de esto, y por el momentum que se ha estado generando en el mercado del oro, la demanda de inversión se ha mantenido fuerte", describe Menke, agregando que los niveles de demanda por parte de inversionistas "no tiene precedentes".

Eso sí, para el ejecutivo de Julius Baer, el estado del precio en el largo plazo es una preocupación. Si bien el oro tiene viento a favor en el corto plazo, comenta, "seguimos pensando que una mejora en el entorno económico debería presionar la demanda de inversión eventualmente, llevando los precios a la baja".

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