Los resultados de la farmacéutica Roche incluyen renovadas dosis de optimismo sobre sus cifras debido al auge de ventas

Expansión - Madrid

Los mercados respiran con el vuelco en el precio del petróleo y la remontada de Wall Street tras dos días de caídas. El cambio de referencia en el West Texas da aire a su cotización, y el Brent resurge tras hundirse a mínimos de 1999. Las Bolsas europeas buscan el rebote, al igual que un Ibex que logra el respaldo de Repsol.

La tregua en la publicación de datos macro de relieve otorga mayor protagonismo aún a las novedades procedentes del mercado del petróleo. Desde EE.UU. llegan referencias algo menos insólitas. Como estaba previsto, el cambio de referencia al expirar el contrato del West Texas para entrega en mayo aleja su cotización de los precios negativos. Las caídas se repiten en el contrato de junio, al borde de los US$11. El varapalo ha llegado a ser mucho más contundente en el barril de Brent, de referencia en Europa. Apenas unas horas después de hundirse un 24% al cierre de ayer, rozaba 20% de desplome adicional, y tocaba nuevos mínimos de 1999 en el nivel de los US$15. La volatilidad extrema da paso a una subida tan contundente del barril de Brent como la caída previa, hasta acercarse a los US$20.

Medidas a la desesperada de EE.UU. para evitar el colapso de su industria como el posible veto a las importaciones de crudo y el rescate a las petroleras no evitan que el mercado se vea inundado de crudo, sin apenas margen adicional para el almacenamiento. El desplome récord de la demanda, de unos 29 millones de barriles diarios en abril, minimiza también los efectos de medidas como el adelanto de los recortes de producción anunciado por Arabia Saudí.

Como han recalcado los analistas, el impacto del colapso del petróleo va mucho más allá del propio sector. Redobla las presiones deflacionistas, condiciona el potencial de crecimiento, contribuye a elevar la inestabilidad política y reduce el grifo de los petrodólares que circulan por los mercados. Además, una eventual oleada de impagos entre las petroleras azotaría de lleno al sector bancario, afectado a su vez por las consecuencias que podrían tener sobre los tipos de interés las presiones deflacionistas derivadas del desplome del precio del crudo.

Wall Street corta su racha bajista, y su tentativa de rebote coincide con el regreso a una mayor normalildad de la cotización del barril tipo West Texas, de referencia en EE.UU., alejado de nuevo de los precios negativos. Los nuevos programas de estímulos económicos anunciados por Donald Trump, por importe de otros US$500.000 millones, ayudan también a la reacción. El Dow Jones se acerca a la subida de 2%.

Los amagos de mejora se trasladan a Europa, y a una Bolsa española que busca cortar su racha de caídas. El amago de rebote acerca al Ibex al umbral de los 6.700 puntos, en una jornada de tregua en la temporada de presentación de resultados.

La tentativa de remontada del petróleo suaviza la presión sobre Repsol y otras empresas vinculadas con las materias primas, como ArcelorMittal y Acerinox. En el caso de la petrolera, trabaja ya en rehacer su plan estratégico para adaptarse a la nueva realidad del mercado del crudo. Repsol se resarce de sus últimas caídas y recupera por momentos los 7,5 euros por acción. Otra de las empresas cotizadas en la Bolsa española más ligadas al petróleo, Técnicas Reunidas, recibe una rebaja de valoración de Citigroup, hasta los 20 euros por acción.

Las presiones del petróleo se extienden indirectamente hacia las empresas de energías renovables, que ven mitigado su atractivo económico como alternativa energética al crudo. Siemens Gamesa destaca entre los valores más rezagados del Ibex, al anunciar también que retira su previsiones de negocio por el "trastorno" ocasionado por la crisis del coronavirus.

Las actualizaciones de perspectivas por parte de las firmas internacionales de inversión dejan rezagado en el Ibex a Ferrovial. Citigroup ha recortado su recomendación hasta 'vender', con un precio objetivo de 21,6 euros por acción. Por el contrario, Kepler anima a las subidas de MásMóvil, al mejorar su recomendación a 'mantener'.

El resto de Bolsas europeas se decanta igualmente por el rebote después del correctivo contundente sufrido en la sesión de ayer. Sin apenas datos macro en la agenda del día, parte de las miradas se desplazan hacia EEUU y a los nuevos planes adicionales de rescate anunciados por la Casa Blanca. En la jornada de mañana los inversores podrán conocer más detalles sobre si los líderes de la UE son capaces de consensuar nuevas medidas de estímulo.

La temporada de resultados incluye hoy dos notas positivas. La empresa sueca de telecomunicaciones Ericsson ha superado las previsiones del mercado con sus cuentas, y la presentación de los resultados de la farmacéutica Roche incluyen renovadas dosis de optimismo sobre sus cifras del conjunto de 2020 debido al auge de las ventas de su test para el coronavirus. Un comportamiento más adverso en bolsa registra el gigante del lujo Kering, propietario de marcas como Gucci. La empresa reconoce que sufrió desde el inicio el impacto de la crisis del coronavirus por su exposición al mercado chino, y admite que es prematuro aún anticipar a qué ritmo se recuperarán las ventas en China.

La inestabilidad añadida en los mercados procedente del petróleo contribuye a elevar de nuevo las primas de riego en Europa. A este deterioro se suma también la falta de acuerdo entre los líderes europeos a la hora de pactar nuevas medidas de reactivación económica y la avalancha de oferta procedente de la nueva emisión sindicada de deuda a diez años lanzada por el Tesoro. El interés exigido al bono español se dispara por encima de 1,10%, y la prima de riesgo supera 150 puntos básicos, en máximos desde 2016. La prima de riesgo también escala en Italia, por encima de 260 puntos.

Más tregua refleja el mercado de divisas. Sin grandes datos macro en la agenda del día, el euro repite en US$1,08, y la libra sufre para frenar sus caídas en los US$1,23.