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El indicador de calidad de vida registró su mayor nivel desde la primera mitad de junio de 2019; índice subyacente, el que presiona

El Economista - Ciudad de México

En la primera quincena de agosto, la inflación se ubicó en el límite del objetivo del Banco de México (Banxico) de 3% +/- 1 punto porcentual, de acuerdo con los datos divulgados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El reporte del instituto mostró que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un avance de 0,24% respecto a la quincena previa, mientras que a tasa anual, la inflación se ubicó en 3.99 por ciento.

De esta manera, la inflación hiló ocho quincenas de avances, y registró su mayor nivel desde la primera mitad de junio del 2019, cuando se ubicó en 4.00 por ciento.

Alejandro Saldaña, subdirector de Análisis Económico de Ve por Más (Bx+) indicó que el resultado pudo haber sido afectado por la escasez de algunos productos en los últimos meses, así como los cierres de comercios y ajustes en el levantamiento de los precios a causa del covid-19 en el país.

“La contracción en la actividad económica y en la demanda compensan parcialmente los efectos que tienen al alza sobre la inflación la depreciación del tipo de cambio e interrupciones en la oferta de bienes y servicios, entre otros; sin embargo, el panorama para la inflación, la economía y las condiciones financieras es altamente incierto, por lo que, aún considerando el nivel actual y esperado de las tasas de interés externas, prevemos que Banxico mantenga la tasa objetivo en 4.50%”, refirió.

Por su parte, pese a la aceleración de la inflación, estrategas de Banorte mantuvieron su pronóstico de un nuevo recorte a la tasa de referencia de Banxico en septiembre; sin embargo, moderaron su perspectiva al pasarla de un recorte de 50 a 25 puntos base.

Mercancías presionan
Al interior del reporte se observó que el componente que más presionó fue el índice subyacente con una tasa de 3,93% anual. Al interior de éste el rubro de mercancías fue el que más avanzó, con una tasa de 5,32%, resultado de los aumentos de 7,02% en el rubro de alimentos, bebidas y tabaco y de 3,50% en las mercancías no alimenticias.

Los servicios presentaron una tasa de 2,43%, los servicios relacionados con la vivienda incrementaron su precio en 2,29%, mientras que los de educación en 3,26% y otros servicios promediaron un incremento anual de 2,37%.

Respecto a la inflación no subyacente, la tasa anual que se presentó en la primera quincena del mes fue de 4,18%. La mayor presión se dio en el rubro de los agropecuarios, donde el incremento en los precios fue de 7,96%.

A su vez, dentro de este rubro las frutas y verduras mostraron una tasa anual de 12,95%.

Por su parte, los energéticos y tarifas autorizadas por el gobierno registraron una variación de 1,40%, explicada por el incremento de 4,24% de las tarifas y de 0,12% en los energéticos.

“(La inflación no subyacente) acumuló nueve incrementos consecutivos y su variación fue la segunda mayor en todo el año (...) además, debido a las complicadas bases de comparación, es probable que la inflación anual se acelere durante las próximas tres quincenas, pudiendo rebasar la barrera de 5.0% e imponer una mayor carga para el índice general”, aseveró Marco Daniel Arias, analista económico de Monex.

Se debe mantener mercado atractivo para inversionistas
Dentro de los retos que enfrenta el Banco de México (Banxico) en su decisión de política monetaria se encuentran la presión que presenta la inflación y que debe mantener un mercado atractivo para los capitales, coincidieron analistas.

El resultado de la inflación de la primera quincena de agosto reduce las expectativas de que el banco central realizará más recortes en la tasa de interés objetivo en lo que resta del año.

En la última reunión de política monetaria, el banco central recortó la tasa objetivo en 50 puntos base para dejarla en 4.50%, con la inflación en 3.99% anual, la tasa real se ubica en 0.51% desde 0.88% al cierre de julio.

Recientemente el director de análisis macroeconómico en la consultoría WMA, Juan Carlos Morales, comentó que Banxico no puede correr el riesgo de bajar la tasa a niveles de 3% como en 2014, porque se ha reducido el atractivo y la certidumbre que ofrecía el mercado a los inversionistas.

En tanto Carlos Capistrán, economista en jefe para México de BofA Securities, explicó que los recortes de la tasa no ayudan mucho a la economía, especialmente porque la actividad económica enfrenta simultáneamente choques de oferta y demanda y destaca que el diferencial de tasas con Estados Unidos “se encuentra en niveles inconsistentes con la inflación por encima de la meta”.

En La última encuesta de Citibanamex la expectativa para la inflación general al cierre de 2020 aumentó a 3,70% desde 3,53% en la encuesta previa. Por el momento 14 de los participantes en la encuesta piensan que el próximo movimiento en la tasa de política de Banxico se dará en septiembre; ocho anticipan un recorte de 25 puntos base y seis estiman una disminución de 50 puntos base. La mediana de los pronósticos para dicha tasa al cierre de 2020 bajó a 4,25% desde 4,50% hace dos semanas. Así, esperan que el tipo de cambio se ubique en 22,80 pesos por dólar, desde 22,94 que esperaban. Los pronósticos para el dólar al cierre de 2020 se han mantenido dentro del rango de 22.50-23.00 desde la segunda mitad de marzo. (Con información de Redacción)

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