Analistas creen que habrá una recuperación en el Brent. No obstante, todo estará sujero al Covid 19 y a un acuerdo de la Opep

Kevin Steven Bohórquez Guevara - kbohoquez@larepublica.com.co

La crisis de precios frente al fallido acuerdo entre el Medio Oriente y Rusia ya tienen en jaque a la industria petrolera mundial. Con la caída de 24% en el precio de la referencia Brent este lunes, y ante la avanzada del Covid-19 en un poco más de 100 países, analistas y agencias internacionales ya vislumbran la peor crisis en 29 años, pues, según dicen, será más grave que lo que sucedió en 1991 con la Guerra del Golfo.

La volatilidad del crudo esta semana, ante los conflictos geopolíticos de las dos naciones, han llevado al Brent a US$32, y al WTI a $31 por barril. Aunque se prevé que dicha tendencia bajista se extienda hasta quizás mínimos de US$20, lo cierto es que habrá una recuperación, que se dará este año aunque no subirá más de US$45.

En eso concuerdan los analistas y las agencias, quienes añaden que todo dependerá de los acuerdos de la Opep y la mayor demanda de crudo mundial. Goldman Sachs, por ejemplo, proyecta un techo de US$45 por barril para 2020, mientras que Barclays de US$43. No obstante, la agencia de calificación S&P Global advierte que el precio del crudo estaría en US$40, muy por debajo de todas las proyecciones que se hicieron a principios de año cuando se estimaban precios mínimos de US$55 y máximos US$65.

“Lo que estamos viendo no se veía desde la crisis de la Guerra del Golfo. Lo del precio se da por la demanda mundial de petróleo que se ha visto afectada, por el Covid-19, y por los aumentos de producción (...) Vemos que en el segundo semestre la demanda empezará a subir, y eso permitirá una recuperación de los precios, pero no a algo mayor a US$50 el barril”, aseguró Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria.

Juan David Ballén, director de Análisis y Estrategia de Casa de Bolsa, coincidió con los estimativos y agregó que todo dependerá de la Opep y de los acuerdos de producción que establezcan. De hecho, añadió que “el gran interrogante será cómo muchas petroleras logran ser rentables en esta coyuntura”.

Pese a que aún se siguen analizando los escenarios sobre cómo las compañías invertirán y trabajarán en este escenario, ya se empiezan a revisar las proyecciones de la demanda y la producción mundial. De acuerdo con la analista, Rystad Energy, este año la demanda mundial de petróleo se disminuirá 0,6%, o 600.000 barriles de petróleo por día (bpd), año tras año. Bajo este escenario, y tras alcanzar el consumo de 99,8 millones de barriles de petróleo por día en 2019, se estima que en 2020 dicha cifra disminuirá hasta los 99,2 millones de bpd.

A estas estimaciones se unen a otros jugadores del mercado como la Agencia Internacional de la Energía (AIE), que ya confirmó que el Covid-19 generará “efectos adversos” en el transporte y en los combustibles para el uso industrial. Según concluyen, la reducción en el consumo de las aerolíneas tendrá un gran impacto en la demanda.