viernes, 7 de diciembre de 2012
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Reuters

La tasa de desempleo cayó a 7,7% el mes pasado, su menor nivel desde diciembre del 2008. Sin embargo, el descenso se produjo porque la gente dejó de buscar trabajo, lo que no augura nada bueno para la principal economía del mundo.

El empleo no agrícola aumentó en 146.000 puestos el mes pasado, dijo el viernes el Departamento del Trabajo, desafiando las expectativas de una fuerte reducción tras la poderosa tormenta Sandy.

Sin embargo, el alza laboral para septiembre y octubre fue revisada para mostrar que se crearon 49.000 empleos menos en esos meses que los pronosticados.

El Gobierno dijo que la tormenta que azotó la densamente poblada Costa Este del país no tuvo un efecto sustancial sobre el empleo durante el mes pasado.

"Nuestro análisis nos lleva a concluir que el huracán Sandy no afectó sustancialmente el empleo nacional y las estimaciones de desempleo para noviembre", dijo John Galvin, comisionado de la Oficina de Estadísticas Laborales.

Los economistas consultados por Reuters esperaban que las nóminas aumentaran en 93.000 y que la tasa de desempleo se mantuviera estable en el 7,9 por ciento.

El empleo sigue estando frenado por el temor del Gobierno de no poder prevenir el denominado "abismo fiscal", que significan 600.000 millones de dólares en aumentos de impuestos y recortes automáticos al gasto público a partir de principios del próximo año.

La crisis de deuda en Europa también ha pesado en el mercado laboral estadounidense.

"Cuando los políticos de Washington resuelvan los desafíos de la política fiscal a corto plazo y otros retos que han socavado la confianza de las empresas, se espera que el ritmo de recuperación y crecimiento del empleo comience a acelerarse el próximo año", dijo Lewis Alexander, economista jefe de Nomura Securities en Nueva York.

Se espera que las autoridades de la Reserva Federal, que se reunirán el martes y el miércoles, no presten gran atención al informe.

Política flexible

Economistas han dicho que un endurecimiento de la política fiscal prevista para el próximo año, incluso si se alcanza un acuerdo para evitar por completo el "abismo fiscal", es motivo suficiente para que el banco central de Estados Unidos mantenga su ultra-flexible postura sobre política monetaria.

"La Fed querrá hacer todo lo posible para mantener una política monetaria flexible. Ellos no quieren hacer nada en este momento que signifique un ajuste monetario", dijo Jerry Webman, economista jefe de Oppenheimer Funds en Nueva York.

La debilidad del mercado laboral llevó en septiembre a la Fed a lanzar un programa de compra mensual de 40.000 millones de dólares en valores respaldados por hipotecas para reducir los costos de deuda.

En el vasto sector de servicios privados, el empleo minorista ganó 52.600 puestos laborales, mientras que los servicios profesionales y las empresas generaron 43.000 empleos más. En los trabajos temporales la contratación aumentó en 18.000.

Por su parte, en el sector de bienes de producción, el empleo manufacturero cayó en 7.000 puestos. En tanto, las nóminas en la construcción descendieron sorprendentemente en 20.000, a pesar de un aumento en la construcción de viviendas.

Las ganancias promedio por hora trabajada aumentaron cuatro centavos, mientras que la duración de la semana laboral promedio se mantuvo estable en 34,4 horas durante noviembre.

"Se necesita una fuerza mucho mayor en la contratación durante un período más largo para entregar estabilidad en el crecimiento de los salarios", dijo Julia Coronado, economista jefe para América del Norte de BNP Paribas.